En Los Lagartos Carrió trajo a Pilar su vocación de aglutinar la oposición

Tras reunirse con los líderes radicales, encabezó una cena organizada por el Rotary. Dijo que propiciará frentes vecinales en los municipios. Vaticinó el fin de la era K.

Elisa Carrió volvió a quedar esta semana en el centro de la escena política con dos hechos de alto impacto: el martes por la tarde selló sus conversaciones con la UCR para alcanzar un frente electoral opositor en el 2009; ayer presentó una denuncia por asociación ilícita contra el ex presidente Néstor Kirchner y buena parte de su elenco de notables.

En el medio de la agitación de sus últimas horas, la dirigente opositora tuvo tiempo para pasar por Pilar, donde ante un auditorio de empresarios, comerciantes y un puñado de referentes políticos, dio su visión sobre el futuro de la Argentina y vaticinó el fin de la era K.

De paso por estas tierras, muy cerca de la concejal Marcela Campagnoli, su principal referente local, Carrió fue contundente al asegurar que su política nacional de alianzas debe tener su correlato en los municipios.

"Vamos por los frentes vecinales en la provincia", le respondió a El Diario en un breve diálogo a la salida de del salón de usos múltiples del country Los Lagartos, donde fue la figura central de una cena benéfica organizada por el Rotary Pilar Norte.

Carrió llegó acompañada por el ex presidente del Banco Central, Alfonso Prat Gay, referente económico de la Coalición Cívica, que aportó su perspectiva sobre la crisis internacional y sus implicancias en la Argentina, situación que los opositores calificaron de "preocupante".

Un rato antes de su llegada a Pilar, Carrió había vuelto a la casa radical, donde militó durante muchos años, para comenzar a transitar el camino a una unión electoral que, antes que nadie le pregunte, buscó diferenciar de la mala experiencia de la Alianza. "Acá no está De la Rúa ni Chacho", dijo.

Además de Campagnoli, que brindó por su cumpleaños sentada en la misma mesa que Carrió, en el auditorio estaban el ex candidato a intendente de la Coalición Cívica y actual referente del Encuentro Pilarense, Gabriel Lagomarsino, varios ex referentes del pattismo, de Recrear, del cavallismo y hasta el concejal oficialista Miguel Saric, que se fue poco antes que terminara la charla y aclaró que su presencia fue en condición de rotario y padre de una de las organizadoras.

También estuvo entre los presentes el presidente del Rotary Pilar, Walter Roldán -yerno de Saric-, junto a empresarios y comerciantes del distrito.

Tres momentos

Apenas terminado el plato principal de la cena, Carrió y Prat Gay se sentaron tras escritorio dispuesto para la charla. Y no se bajaron hasta dos horas más tarde.

Durante ese tiempo, pintaron un panorama pesimista sobre el futuro inmediato aunque, fiel a su estilo, la líder opositora lo describió como el tránsito hacia una etapa mejor.

También respondieron las preguntas que un nutrido público entregó ordenadamente anotadas en tarjetas seleccionadas y fueron leídas luego por el moderador de la charla, el periodista Oscar Gómez Castañón.

En un discurso tachonado de guiños humorísticos y citas bíblicas, Carrió vaticinó el final del poder kirchnerista. Y para eso señaló los que considera como los tres momentos de esa caída que ya señala como inevitable:

• Así, volvió a referirse a su hipótesis de fraude electoral en el 2007. "A pesar de contar con todo el aparato tuvieron que robar boletas para evitar el ballotage", denunció Carrió.

• El segundo punto fue el enfrentamiento con el campo por las retenciones a las exportaciones agrícolas, que derivó en lo que Carrió describe como una "revolución fiscal" y el nacimiento de un nuevo sujeto social, compuesto por las clases medias urbanas y rurales.

• El último escalón en la caída de la popularidad oficialista es la estatización de las jubilaciones, a la que Carrió se opone con dureza: "Se va a usar para anunciar un plan de obras públicas manejado por ladrones", disparó.

Así, definió al Gobierno con una ecuación que es pura pérdida: "a mayor apuesta, mayor desconfianza". Una fórmula matemática que, para Carrió, sólo puede terminar de una manera: con un triunfo electoral de la oposición, liderada por ella, en el 2009 y el 2011.

Bronceado natural

Con un estilo altamente confrontativo, la líder opositora Elisa Carrió hace gala de su capacidad para soportar ataques políticos de todo tipo. Salvo uno, que en la cena del martes se encargó de aclarar. Fue ante una pregunta del público, la última que leyó el periodista Oscar Gómez Castañón antes de dar por cerrada la charla, cuando el reloj había marcado hacía un buen rato las 12 de la noche: "¿Dónde toma sol para tener ese color?".

Dorada, brillante bajo la melena platinada, Carrió desmintió que lo suyo sea la cama solar, como se burlan sus detractores: "Tengo un color de piel que apenas tomo sol quedo dorada. Es lo único, después estoy bastante deteriorada", bromeó.

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