"El ladrillo no traiciona"

El flamante titular de la Cámara que nuclea a 180 empresas en esta Capital asegura que el sector registra un amesetamiento en la actividad, sin caída. "La gente sigue viendo el inmueble como inversión segura", dice.
A pocas horas de haber asumido como nuevo presidente de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Córdoba (Cacic), Juan Carlos López (es, además, titular de la Inmobiliaria Terra) asegura que "ya comenzó la renovación" de la entidad y que, desde su puesto, hará lo posible por "colaborar activamente con cada una de las instituciones" de la sociedad en pos de un mayor desarrollo.

"Ya estamos preparando los equipos que van a ir a la Municipalidad y a la Provincia, porque creemos que es tiempo de comprometerse. Queremos colaborar y lo vamos a hacer desinteresadamente", sostiene el flamante presidente de la institución que nuclea a 180 empresas sólo en esta capital.

López admite que "hay un amesetamiento en la actividad", producto de la crisis, aunque señala que el impacto no es tan fuerte porque "el ladrillo sigue siendo para el inversor el resguardo más seguro".

–¿Cómo fue el camino que recorriste hasta llegar a este cargo?

–Siempre pertenecí a Cacic. Trabajando en una gran empresa inmobiliaria de Córdoba entré a la cámara como empleado y, luego, cuando me independicé hace seis años y creé la Inmobiliaria Terra, en Alta Córdoba, continué. Yo participaba activamente en el área de capacitación.

–¿Cómo continúa ahora tu participación como presidente?

–La idea es hacer una renovación y que esta comisión directiva tome un perfil propio. Queremos retomar la relación con otras entidades, con la Provincia y con la Municipalidad para colaborar y prestar nuestro apoyo. Y empezaremos el mismo lunes (por mañana) en una reunión con (el intendente Daniel) Giacomino. No sabemos con certeza cuál es el temario, pero la idea es prestar el hombro.

–¿Cómo está afectando la crisis al sector?

–Todos los sectores de la economía estamos sintiendo el impacto. Además, este proceso electoral nos trae un grado mayor de incertidumbre que, en nuestro caso, se traduce en un freno en la demanda y hace que las decisiones de compra se posterguen. Pero, pese a eso, nuestro sector se ve menos impactado que otros.

–¿Sí? ¿Por qué motivo?

–Porque seguimos siendo para el inversor el resguardo más seguro y no hay otra forma de analizarlo. Es cierto que en momentos no hemos sido la inversión que más rentabilidad ha dejado, pero el ladrillo no traiciona. Eso nos ha permitido mantener el nivel de trabajo, si bien no es el que veníamos trayendo. Antes, teníamos un crecimiento en la demanda que era insostenible, ahora, el crecimiento se amesetó, situación que se evidenció en el primer semestre de 2009.

–¿Eso se da en todos los segmentos o es diferente en el rubro departamentos, casas, terrenos, etcétera?

–Es diferente, no todos los productos han sufrido el mismo amesetamiento. En el caso de los departamentos, con el ímpetu que traía la inversión del campo, vendíamos de manera creciente, y la demanda era tal que incluso en muchos casos superaba la oferta. Pero esto también se reflejó en los precios que fueron tomando, en algunos segmentos, valores que no se correspondían con la realidad, hasta el punto en que una casa en un barrio valía lo mismo que un departamento en Nueva Córdoba. En ese rubro, el impacto de la crisis fue mayor.

–¿Los otros se mantienen?

–Sí, en terrenos te diría que tenemos una demanda sostenida, similar a la de años anteriores, y hasta suele haber problemas de oferta.

–¿Hay mutación en la inversión de departamentos a casas o terrenos?

–Sí. Antes, el inversor venía con cierta cantidad de dólares y compraba cierta cantidad de departamentos. Hoy, es mucho más prudente, más profesional, y analiza cómo va a hacer la inversión y qué es lo que le va a dar rentabilidad más rápido.

–¿Y qué da hoy más rentabilidad?

–Tierras, casas, casonas que se pueden transformar en varias rentas.

–¿Cómo están los precios de los inmuebles?

–Los valores en dólares no han bajado. Siguen en el mismo nivel que traían, aunque hay que aclarar que hoy se escuchan todas las propuestas. Puede existir la posibilidad de alguna baja puntual en determinados productos, como pueden ser los departamentos, por una mayor necesidad de venta.

–¿Las nuevas líneas de créditos hipotecarios están ayudando?

–Nos está costando mucho lograr créditos por las exigencias. Hemos llegado a completar carpetas; pero a la hora de presentarlas, aparecen nuevos requisitos que ponen trabas. La gente tiene bajas expectativas de conseguirlos y eso no nos beneficia.

–¿La demanda en los alquileres de viviendas ha variado?

–No, no hay caída.

–¿Y en los precios?

–Tampoco. Lo que sí se puede dar es que el aumento en las expensas están impactando y la gente analice el valor total que puede gastar en la locación. En esos casos, a veces, hay que bajar el precio del alquiler y ceder en rentabilidad. En Nueva Córdoba, los departamentos de un dormitorio están entre los 900 y 950 pesos, y en Alta Córdoba, General Paz y Alberdi, entre 800 y 870 pesos.

–¿Qué expectativas hay para después de las elecciones?

–Este mes hemos notado una demanda más interesada, sobre todo de grandes inversores que tienen un capital importante y están buscando resguardo en el inmueble, y creemos que después de las elecciones eso se potenciará. El mercado podría reactivarse a partir del segundo semestre.

Además, el blanqueo de capitales está moviendo en cierta medida el mercado, la gente está consultado.

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