Que no ladre ni muerda

Bermejo se molestó por el protagonismo agresivo de Jaque hacia el cobismo. Luego llegó la calma. En el PJ todavía confían en la credibilidad de sus principales candidatos.

Por José Luis Toso

La campaña electoral en Mendoza sigue siendo bastante chata. Se difunden pocas propuestas, casi ninguna. Lo peor es que hasta ahora no ha sido posible escuchar a los verdaderos candidatos por el ir y venir de críticas y agresiones entre justicialistas y frentistas (radicales más cobistas).

Y no sólo hay que hablar de Jaque y Cobos, los grandes referentes de estos sectores que, sin embargo, no compiten, porque en el juego de ataques y acusaciones han participado todos, o la mayoría, de los que están en uno u otro bando.

En la semana hasta la Legislatura se hizo eco de la pelea por la autoría de la obra edilicia escolar en la provincia en los últimos años y también sacaron a relucir otras diferencias que han estado en el tapete en estos días preelectorales. Y hasta hubo "cargadas" con pegatinas en los carteles publicitarios de los respectivos adversarios.

En lo único que parecen estar de acuerdo por ahora oficialistas y "gente de Cobos" es en mirar para el costado con respecto a la enmienda electoral, que también se votará el 28, para limitar la reelección de intendentes.

"El poder real no se toca", titulaba acertadamente el editor de Política de este diario al analizar, en la edición del jueves, el consentimiento partidario para que haya una sola urna y boleta separada de la de los candidatos. Los intendentes departamentales son jefes de una maquinaria militante que mucho aporta a la hora de sumar votos en sus respectivos territorios.

Aunque ahora prometen dedicar los últimos días previos a los comicios para "militar" esa reforma.

Mayor moderación después de un enojo. Aquella campaña de agravios tuvo sus consecuencias en el oficialismo. Sorpresivamente, Adolfo Bermejo, principal candidato del PJ a senador nacional, el lunes declaró al periodismo que ni Jaque ni Cobos se juegan nada. "Se tienen que dedicar a gobernar y nosotros, los candidatos, a mostrar nuestras propuestas", dijo el maipucino con fastidio a este diario.

Lo que más le preocupaba a Bermejo era la postura del Gobernador. No estaba en los planes de los grandes estrategas del oficialismo que Jaque, con una imagen positiva muy baja entre los mendocinos, siguiera oficiando de perro de presa de Cobos y cuanto opositor apareciera por el terreno.

La solución llegó luego de encuentros, reflexiones y algunos llamados al orden. Alguien le hizo ver al propio Bermejo que si a Jaque le va mal, su eventual proyecto para pelear la candidatura a gobernador dentro de dos años puede naufragar a poco de arrancar.

De todos modos, en el oficialismo siguen creyendo que la insistencia de Jaque por hacerse ver con su gestión le aporta "capacidad de lucha" a su gobierno.

"Antes teníamos a un gobernador incapaz de dar respuesta a las demandas", dicen los más entusiastas en el cuarto piso de la sede gubernamental. En cambio, los más sensatos se inclinan por una postura tal vez más realista: Jaque puede tener una pésima imagen pública, pero el PJ y sus candidatos mantienen más credibilidad. Es como decir que hay peronismo más allá del actual gobernador.

Por eso algunos ministros del Ejecutivo salen, y saldrán, a defender la gestión y posiblemente la campaña cierre con una imagen de unidad sustentada en la figura de los principales intendentes, incluso aquellos que no compiten, como el lasherino Miranda o el guaymallino Abraham, al que algunos ya anotan como candidateable para 2011.

Encuestas: ¿creer o no creer? En estos momentos, justicialistas, frentistas y demócratas prestan mucha atención al dibujo que marcan los encuestadores.

En el oficialismo hablan de triple empate, porque la mayoría de los sondeos indica que la brecha entre la oposición radical y cobista y el partido gobernante se ha reducido bastante.

Encuestadores con los que trabajan en el PJ hablan de 5 puntos porcentuales entre el primero y el tercero (Frente, PJ y PD, en ese orden).

Radicales y cobistas mantienen mesurado optimismo. Hace un par de semanas, Cobos apostó muy fuerte cuando en Junín dijo reconocer que su futuro político está en manos de sus candidatos en Mendoza. El reciente traspié judicial que lo dejó afuera del Acuerdo Cívico y Social bonaerense que lideran radicales y el partido de Carrió prácticamente lo margina de un territorio fundamental desde el punto de vista de la incidencia electoral.

Ahora el Vicepresidente aparece como "estacionado" en esta provincia, en la que el frente que lidera deberá ganar por buen margen para poder salir a justificar sus pretensiones presidenciales. En cambio, en el actual contexto hasta una derrota por escaso margen le daría oxígeno a Jaque para encarar la segunda parte de su mandato con más liderazgo que el mostrado en 18 meses.

El PD se define como una alternativa "coherente". El principal referente demócrata, Omar De Marchi, sostiene a viva voz que su partido constituye en estos momentos "la única oposición coherente" al kirchnerismo que existe en nuestra provincia. Y cuando se refiere a los Kirchner, obviamente, incluye en ese paquete al gobernador Jaque y a todo el justicialismo mendocino.

En este aspecto, el PD busca marcar una clara diferencia con el resto de la oposición, indicando que cobistas y radicales han sido contradictorios en los últimos años.

"Sanz echó a Cobos del partido radical y ahora es gente de Cobos. Cobos y su gente formaron parte del tramado kirchnerista y ahora, a menos de dos años de gobierno, son opositores.

Nosotros, los demócratas, siempre nos opusimos y sólo colaboramos con el gobierno de Jaque en Seguridad porque nos llamaron y así quedó demostrado que el justicialismo no tenía plan; sí nosotros", argumenta De Marchi.

El diputado nacional, que busca su reelección, comenta que en su diario caminar por zonas de la provincia advierte que "la gente ya se cansó" del llamado modelo K. "El mendocino, como buena parte de los argentinos, ha decidido cambiar", argumenta convencido el lujanino.

Coincide plenamente con la mayoría de los opositores en el país en que el gobierno de Cristina Fernández no termina si el oficialismo es derrotado el próximo domingo 28, pero sostiene que "lo que deberá hacer el kirchnerismo en ese caso es reencauzar el rumbo".

Sobre la situación en Mendoza, De Marchi manifiesta que "el gobierno de Jaque no tiene gestión y, por lo tanto, no se ven resultados". Según el punto de vista de los demócratas, el Gobernador generó una expectativa electoral muy fuerte en la campaña de 2007 que se derrumbó rápidamente por falta de planes y equipos.

En el PD la ilusión del segundo puesto el 28 sigue siendo muy grande porque la mayoría de los sondeos que se hacen en la provincia marcan un sugestivo crecimiento en la intención de voto.

Y la casi segura presencia del Jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Mauricio Macri, el próximo domingo, seguirá acelerando los tiempos de la actual conducción partidaria hacia un encolumnamiento nacional que les permita tener un referente presidencial claro, algo que más de una vez les faltó

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