Kuwait vendió sus acciones en el Citi

El fondo de inversión estatal decidió salir del negocio ante la mejora del precio de la acción y para destinar más divisas a las necesidades del país. Otros emiratos petroleros también desinvierten de Occidente.
La Autoridad de Inversiones Kuwaití (AIK) vendió su participación en el Citigroup por 4.100 millones de dólares. La operación le dejó una ganancia de 1.100 millones de dólares. El Citi y otras entidades financieras recurrieron a la inyección de fondos de inversores de todo el mundo para paliar la crisis financiera.

La AIK, fondo de inversión estatal de Kuwait con activos por más de u$s 200 mil millones, había invertido en enero de 2008 unos 3.000 millones de dólares en acciones preferenciales en Citigroup y unos 2.000 millones de dólares en el banco Merrill Lynch & Co. Otros emiratos petroleros, alentados por el alto precio del crudo, hicieron lo propio cuando las acciones de algunas entidades financieras de Occidente llegaron a su valor más bajo. Con la mejora de los últimos meses, salieron del negocio. La necesidad de destinar fondos para atender las necesidades de sus propios países también influyó en la decisión.

Otro de los accionistas extranjeros en el Citi es el fondo del emirato Abu Dhabi que puso u$s 7.500 millones hace dos años cuando la acción del banco valía 31,8 dólares. En marzo de este año se negoció a menos de un dólar. El viernes cerró a 4 dólares. El príncipe saudí Alwaleed bin Talal sigue siendo el principal accionista individual desde 1999.

El Estado norteamericano es el otro que pisa fuente en el Citi. Tras dos infusiones de efectivo, se hizo del 34% del banco.

La necesidad de efectivo del banco estadounidense fue tan grande que hasta le ofreció ser accionista al gobierno de Brasil. Hace unas semanas, el ministro de Energía local, Edison Lobao, reveló las negociaciones, que no llegaron a buen puerto. "Nos perdimos una oportunidad", admitió el funcionario. Sorprendidos por la filtración de la información, directivos del Citigroup, tanto en Brasil como en Estados Unidos, desmintieron el ofrecimiento.

El gobierno de Singapur es otro ejemplo del fenómeno de los fondos de inversión estatales. En septiembre de este año, dijo que ganó u$s 1.600 millones tras vender la mitad de sus acciones en el Citi.

Los emiratos petroleros vienen haciendo buenos negocios. Con los ingresos del crudo, destinaron miles de millones a los grandes nombres de la banca mundial con la escasez de liquidez que generó la crisis hipotecaria en Estados Unidos y el mundo.

La autoridad financiera de Qatar, el principal exportador de gas natural licuado del planeta, vendió en octubre u$s 2.300 millones en acciones del banco británico Barclays. Aún conserva un 7% de la entidad. En junio, Abu Dhabi ganó unos u$s 2.000 millones tras vender en junio su parte en el mismo banco.

Barclays Plc, la segunda entidad financiera de Inglaterra, le esquivó a un salvataje estatal al vender u$s 8700 millones en acciones y deuda a los fondos soberanos de Qatar y Abu Dhabi.

Los fondos de inversión de los Estados ricos extendieron sus raíces por todo el mundo. Se estima que tienen invertidos unos u$s 3,2 billones en distintos activos.

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