Kraft rechazó la acusación de Tomada y sigue la controversia

El ministro de Trabajo había dicho en una entrevista que la compañía se tomó "una revancha" contra sus trabajadores. El director de Asuntos Corporativos respondió que las acciones de la empresa se están haciendo dentro de la ley.
El director de Asuntos Corporativos de Kraft Foods, Pedro López Matheu, rechazó hoy los dichos del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, que acusó a la empresa de "tomarse revancha" con los trabajadores, al sostener que la compañía defiende sus intereses "en los Tribunales, y no mediante vías de hecho". Se produjo así un fuerte contrapunto entre la empresa y el Gobierno, que ayer también evitó reunirse con la embajadora de EE.UU. en Buenos Aires.

"Hubo una conciliación obligatoria, los despidos se comunicaron el 18 de agosto, y no fue prorrogada (la conciliación) por el Ministerio de Trabajo porque no había un tema laboral ni gremial, sino algo que investiga la Justicia Penal", dijo el directivo a Radio 10.

López Matheu enfatizó que se está "en un Estado de Derecho, y todas las presentaciones y las denuncias que hemos hecho, con abundante documentación probatoria, están siendo investigadas por jueces de la Constitución. La defensa de los intereses se tiene que hacer en los Tribunales, y no mediante vías de hecho", puntualizó.

"La ocupación ilegal de la planta no tiene nada que ver con la defensa de los intereses de los trabajadores", dijo López Matheu, quien enfatizó que "hay 2.700 trabajadores que trabajan normalmente, contra otros que, con violencia e intimidación, impidieron que la planta funcionase. Ahora se trabaja con normalidad", agregó.

En ese contexto, ratificó que la compañía no prevé "ningún ajuste, ninguna alteración de los esquemas de trabajo ni se piensa en eliminar ningún turno".

"Hemos invertido 15 millones de dólares en la planta, y eso requiere mano de obra para tener mejores productos. No resiste análisis decir que, en ese esquema, se va a sacar gente", concluyó.

Por su lado, Tomada aseguró -en una trevista publicada hoy por el diario Página 12- que la empresa decidió "tomarse una revancha" contra los trabajadores, lo que genera "aristas complejas" en el conflicto que la compañía de capitales norteamericanos mantiene con una parte de sus empleados.

Tomada, además, llegó a calificar como "ridiculez" la versión que indicó que la Embajada de Estados Unidos "presionó" para respaldar los intereses de Kraft Foods, y se mostró "sorprendido" por las declaraciones del titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, que habló de un "panorama complicado" debido a la "conflictividad social".

Hay "un conflicto donde la empresa toma la decisión de tomarse una revancha con trabajadores a los que acusa de haber roto y no permitir la salida de directivos del establecimiento. Este es un conflicto de otro orden, no es un conflicto laboral como en los que nosotros intervenimos para defender los puestos de trabajo", sostuvo Tomada.

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