Kraft: "Si no podemos mantener despidos, levantamos la planta"

Kraft: "Si no podemos mantener despidos, levantamos la planta"
Se demora solución al conflicto con los ocupantes. la empresa llevó el caso a la justicia
«Antes de reincorporar a los 60 trabajadores que protagonizaron hechos de violencia, levantamos la fábrica y nos vamos del país». La frase fue formulada en las últimas horas por directivos norteamericanos de la planta de la ex Terrabusi a funcionarios del Gobierno, y muestra hasta qué grado de conflictividad llegó el caso.

Para la compañía no hay marcha atrás en el despido de los empleados, a los que se acusa de haber realizado hechos de sabotaje, y en consecuencia se quiere despedir sin indemnización. Como contrapartida, trabajadores siguen tomando y manteniendo parada la planta de producción de Kraft en Pacheco.

Según asegura la empresa, los 60 empleados despedidos (de un total de 120) estarían filmados por cámaras internas rompiendo primero maquinaria de las líneas de producción y luego un galpón al que fueron enviados para trabajar mientras el Ministerio de Trabajo había dictado la conciliación obligatoria.

Kraft pidió el desafuero de los empleados, ya que detentaban la representación gremial de toda la planta. Desde el lado gremial, la visión es, obviamente, diferente. Se niegan los hechos y se asegura que, en realidad, se trata de una venganza de la compañía norteamericana, ya que los trabajadores pertenecen a sectores de izquierda sindical, vinculados a Barrios de Pie y el Polo Obrero, y que operan por fuera del gremio de trabajadores de la alimentación que conduce Rodolfo Daer. Al comunicarse el despido, estos 60 trabajadores pidieron el respaldo de esas organizaciones.

Ayer Kraft anunció que llevó el caso a la Justicia, para que se dicte una orden que desaloje a un grupo de ex empleados que tomaron una de sus plantas en la provincia de Buenos Aires y detuvieron la producción.

Pedro López Matheu, director de Asuntos Corporativos de la firma, dijo que la salida de los ex empleados de la planta «es una condición indispensable para instalar cualquier tipo de conversación».

El 90% de lo que produce la fábrica ocupada es para el mercado argentino, mientras el restante 10% se exporta a Uruguay, Chile y Paraguay. La Coordinadora de las Industrias de Productos Alimenticios (COPAL) y la Unión Industrial Argentina expresaron su preocupación mediante comunicados de prensa.

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