Kraft: la Bonaerense impidió un corte en la Panamericana

Kraft: la Bonaerense impidió un corte en la Panamericana
Fue por orden del gobernador Scioli. Unos 150 manifestantes reclamaban la reincorporación de los cinco delegados despedidos por la empresa. Hoy volverán a concentrarse frente a la planta de Pacheco para definir un "plan de lucha".
Un megaoperativo de la Policía bonaerense integrado por más de 400 efectivos impidió ayer lo que hubiese sido el segundo corte en cuatro días sobre la autopista Panamericana a causa del irresuelto conflicto que mantienen los trabajadores despedidos y suspendidos de la multinacional estadodunidense Kraft hace 45 días. A partir de una orden del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, la Policía logró evitar un nuevo corte y forzó la retirada de unos 150 manifestantes que, en vano, intentaron llegar por la avenida Henry Ford hasta la autopista.

Desde las 11 de la mañana, las camionetas de la Policía fueron llegando al kilómetro 34 de la Panamericana, donde está la bajada que lleva por la avenida Henry Ford a los portones de ingreso de Kraft. A las 13.15, tal como habían anticipado la noche anterior durante una asamblea, los trabajadores despedidos y suspendidos, junto a militantes de distintas agrupaciones de izquierda, se concentraron frente a la puerta de ingreso mientras adentro la fábrica continuaba funcionando con normalidad.

Eran unos cien, entre hombres y mujeres. Una vez que se sumaron algunos más, y llegaron los principales referentes de los partidos de izquierda, comenzaron a marchar hacia la Panamericana. Ya los esperaba un cordón de policías apostados con la orden de impedir el paso a cualquier manifestante.

El corte también fue frustrado por la presencia de la Gendarmería, ordenada por la jueza de San Isidro, Sandra Arroyo. Llegó a haber camionetas con efectivos a más de un kilómetro de la fábrica. Hubo más de 600 efectivos, sumando Infantería y Gendarmería.

A las 14.25 se produjeron los momentos de mayor tensión. Cara a cara con la Bonaerense, los militantes cantaban e insultaban al "Pingüino represor", a la "policía yanqui" y la "empresa que quiere reprimir". Inmóvil, el cordón de seguridad se quedó en el lugar. Megáfono en mano, los delegados gremiales y representantes de los distintos espacios de izquierda hicieron allí sus discursos.

"Si el martes el Gobierno no da una solución, no va a haber despliegue policial que le alcance para impedir la respuesta popular en todo el país", dijo la dirigente del MST y ex diputada Vilma Ripoll, quien acusó de "débiles" y "cagones" a los funcionarios del Gobierno. También estuvieron Néstor Pitrola, del Partido Obrero, militantes de Convergencia de Izquierda, de la FUBA y de varios Centros de Estudiantes.

Hoy, a partir de las 14, habrá una nueva asamblea en las puertas de Kraft. Allí se discutirá "el nuevo plan de lucha", según anticiparon los trabajadores. Antes de retirarse, aclararon que la próxima vez cortarán la Panamericana sin avisar, para evitar alertar a la Policía. "Puede ser antes del martes", avisó uno de los delegados a Clarín.

La protesta de los trabajadores de Kraft comenzó el 18 de agosto, cuando la empresa envió 160 telegramas de despido con causa -es decir sin indemnización- incluyendo a integrantes de la comisión interna y a varios delegados gremiales. En protesta, los trabajadores tomaron la fábrica, que fue desalojada en forma violenta el viernes pasado. Las gestiones realizadas por los ministerios de Trabajo de la Nación y la Provincia hasta ahora no dieron resultado. El jueves, la empresa accedió a reincorporar a 30 empleados de los 112 despedidos y a pagar los salarios de los días de huelga, pero se negó a dar marcha atrás con los despidos de los 5 delegados. Aún bajo la amenaza del Ministerio de Trabajo de aplicarle una multa cercana a los 14 millones de pesos por no permitir el ingreso de los delegados (Ver página 4).

La asamblea de los trabajadores insistió en que sólo pondrán punto final a la protesta cuando la empresa acepte reincorporar a toda la comisión interna, en manos de militantes de partidos de izquierda como el PTS y el PCR enfrentados con la conducción del gremio de la Alimentación.

Comentá la nota