¿Qué Kobe? ¡Manu!.

NBA: Ginóbili hizo 27 puntos, 19 en el primer tiempo, y les ganó el duelo a Bryant y los Lakers.
Fantasía o realidad, a esta historia no le da igual. Todo lo contrario. Aunque a veces parezca irreal tener un argentino que haga lo que hace en la NBA, esto es de verdad, Emanuel Ginóbili es una realidad. ¡Y qué realidad!

Después de su operación en el tobillo derecho, a Manu le está costando -aunque en ocasiones no se note- volver a su mejor nivel. Eso se debe a que, por la rehabilitación, no pudo hacer pretemporada, y el ritmo que necesita lo consigue con el corerr de los partidos. Pero, como se mencionó, hay noches en las que no parece estar fuera de estado. Como el miércoles, cuando los Spurs recibieron a Los Angeles Lakers, el equipo que manda en la Conferencia Oeste (31-7) y al que los texanos miraban desde dos lugares por debajo en la tabla. Justo en este partido, uno de los más para San Anotnio en la fase regular, apareció el 20. Y brilló con 27 puntos en la victoria por 112-111.

Este encuentro, además, tenía sabor a revancha. Es que era el primero tras las finales de Conferencia de la temporada pasada, cuando los Lakers dejaron afuera a los Spurs por 4-1. Y fue un verdadero desquite. Ginóbili, con sus 27 puntos (5-7 dobles, 4-8 triples y 5-6 libres) tres rebotes y dos asistencias en 30 minutos, le ganó el duelo a Kobe Bryant (29); Tim Duncan (20, 10 rebotes y ocho pases gol) a Pau Gasol, y Tony Parker (20) a Derek Fisher (16). Oberto no jugó.

Lo mejor de Manu se vio en el PT y sobre el final del tercero cuarto. De entrada, el Bahiense tuvo un juego agresivo y lideró a los Spurs tanto en defensa como en ataque, cuando intentó contener a Bryant (para frenarlo se turnaron entre él, Mason y Bowen). El 20 se fue al descanso con una muy buena planilla: 19 tantos (7-10 de cancha), tres rebotes y tres robos a Kobe. Eso que fue suplente, si no...

En el 3° comenzó tímido, jugando lejos del aro (en gran parte por la buena defensa, pegajosa, que le planteó Kobe). Pero cuando tuvo que aparecer, estuvo. Los Angeles acechaban a dos puntos (89-87) y tras un pase de Parker, se plantó desde los 7.24 y lanzó. Ariza se lo llevó puesto y a la línea. Obviamente no falló: los tres adentro y el 92-87 a ocho segundos. En la siguiente jugada, el ataque de los Lakers erró y Manu tomó el rebote, corrió apretado por el reloj, tiró una faja ante Ariza y probó desde ocho metros. Ni la chicharra ni la luz del tablero pudieron impedirlo: fue todo red, ante la mirada de Kobe, quien se fue maldiciendo, y Phil Jackson, algo diferente sin su característico bigote. En el último, los angelinos metieron un parcial de 9-0 y se pusieron en partido. Pero en la última jugada, Mason hizo un doble y falta (de Fisher) y completó desde la línea la chapa final. Todo había sido de Manu...

Comentá la nota