Kirchneristas konfundidos

Por Fernando Laborda

¿Pueden legisladores kirchneristas que apenas unos días atrás apoyaron una ley, sancionada por unanimidad en el Congreso, expresar ahora que cometieron un "error" que deberá ser subsanado por el Poder Ejecutivo Nacional, mediante un veto? ¿Puede alegar un legislador su propia torpeza?

Lo cierto es que la flamante ley de emergencia agropecuaria, que contempla bajar las retenciones en zonas bonaerenses afectadas por la sequía, será vetada por la presidenta Cristina Kirchner, lo cual no hará más que agudizar el prolongado conflicto entre el campo y el gobierno nacional.

El veto le dará también más argumentos a la oposición para fundamentar su idea de que la titular del Poder Ejecutivo no respeta las instituciones.

Quien sí se las ve en figurillas es el gobernador bonaerense, Daniel Scioli. Es que el mandatario provincial había iniciado una estrategia de acercamiento al sector rural con el fin de empezar a reconstruir su poder bonaerense, afectado por la derrota electoral del 28 de junio frente a la lista encabezada por Francisco de Narváez.

Scioli quiere congraciarse con el campo, pero todavía no se anima a romper lanzas con el gobierno kirchnerista. En parte, porque la preocupante situación financiera provincial depende de las transferencias de fondos del Estado nacional. Por eso, a pesar de que algunos de sus allegados le insisten en que los Kirchner no le darán nada, Scioli reivindicó la facultad del veto presidencial sobre la ley agropecuaria y se sumó al coro de voces del oficialismo que ahora admiten que haberla aprobado ha sido "un error".

Como ex campeón de motonáutica, el gobernador bonaerense debería saber que navegar a dos aguas no es lo más sencillo. Y que en política, eso puede equivaler a quedarse sin el pan y sin la torta.

La confusión ha ganado a los hombres del oficialismo. No así a los Kirchner, quienes en los últimos días han mandado varias señales claras:

1) Que no dudarán en recurrir a cuantos vetos presidenciales sean necesarios frente a normas que el Poder Legislativo apruebe sin el aval del Ejecutivo.

2) Que impulsarán todas las leyes posibles antes del 10 de diciembre, cuando se producirá un recambio legislativo que no favorecerá al kirchnerismo y todo resultará más complicado para los bloques oficialistas.

Comentá la nota