Los kirchneristas que aportan a las AFJP

Hay gobernadores, diputados, senadores y un ministro que no habían optado por el sistema de reparto
El ex jefe de Gabinete Alberto Fernández y el senador Carlos Reutemann no sólo comparten posturas de oficialismo crítico: los dos son afiliados de Orígenes AFJP. Pese a sus diferencias, los ex ministros de Economía Roberto Lavagna y Domingo Cavallo, el creador del régimen privado de jubilaciones, coincidieron en elegir Nación AFJP, la administradora del Banco Nación en la que también se anotaron los gobernadores Juan Urtubey (Salta), Juan Schiaretti (Córdoba), Celso Jaque (Mendoza) y Maurice Closs (Misiones).

En simultáneo a las divisiones trazadas por el debate del proyecto oficial de estatización del régimen jubilatorio, algunos funcionarios y varias de las principales figuras políticas del país forman parte de un grupo que atraviesa, en forma transversal, al oficialismo y a la oposisicón. Son aquellos que el año pasado, cuando se abrió la opción entre el sistema estatal y el privado, decidieron que sus aportes jubilatorios siguieran siendo administrados por una AFJP.

En el listado hay nombres previsibles como el del ex presidente Carlos Menem, el del jefe de gobierno porteño, Mauricio Macri; el de su vicejefa, Gabriela Michetti, y el del diputado de Pro Federico Pinedo, que en los últimos días expresaron su rechazo a la reforma kirchnerista.

Pero también hay otros que desentonan, al menos, a juzgar por la postura que deberán tomar, de acuerdo con su pertenencia partidaria, en el debate abierto el lunes por el Gobierno.

De acuerdo con la base de datos de la Superintendencia de AFJP, en el propio gabinete de la presidenta Cristina Kirchner hay un funcionario que prefirió permanecer en el sistema privado: es el ministro de Ciencia y Tecnología, Lino Barañao, afiliado de Met, perteneciente al grupo Metlife.

En la página del organismo se explica que la Anses aún está procesando los traspasos y que es posible que alguien que se haya pasado al régimen de reparto aún figure como afiliado de una AFJP. No es el caso del ex presidente Néstor Kirchner, que en abril del año pasado hizo un acto público para anunciar su traspaso al sistema estatal, desde la AFJP Orígenes, entonces controlada por el grupo español Santander y el Banco Provincia. Era innecesario: salvo que se opusieran, todos los mayores de 55 años pasaban al Estado en forma automática.

La base de datos oficial indica que otros cinco gobernadores optaron por el sistema privado. Son los mandatarios del Chaco, Jorge Capitanich, ariete oficialista en la disputa del Gobierno con las organizaciones rurales; de Neuquén, Jorge Sapag; de Santa Cruz, Daniel Peralta; de Río Negro, Miguel Saiz, y de Entre Ríos, Sergio Urribarri. En el Congreso, el mapa de dirigentes que optó por el régimen privado también puede generar algún despiste. En la Cámara de Diputados, eligieron aportar a una AFJP los kirchneristas Remo Carlotto (hijo de la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto) y Miguel Bonasso, que se inscribió en Máxima, del HSBC.

Entre los opositores que prefirieron confiar sus aportes a una empresa privada figuran los peronistas disidentes Luis Barrionuevo y Francisco De Narváez. También los jefes de bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, y del Partido Socialista, Silvia Augsburger, y hasta el vicepresidente de la Comisión de Previsión, Gustavo Serebrinsky, un radical K.

En el Senado, la opción entre jubilación estatal y privada también tuvo un resultado transversal. Eligieron quedarse en una AFJP los oficialistas Nicolás Fernández, Roberto Urquía y Julio Miranda, vicepresidente de la Comisión de Previsión Social. El mismo camino siguió María Eugenia Estenssoro, de la Coalición Cívica.

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