El Kirchnerismo puro de la ciudad quedó out

Los sectores kirchneristas históricos de Mar del Plata, quedarán fuera de toda posibilidad de integrar el futuro HCD. El acuerdo alcanzado con el gobernador Scioli por el Intendente Pulti hace borrar de la faz de la tierra cualquier intento de presentar una lista al menos integrada.
En el Concejo quedarán entonces sólo una representante "pura" del Frente para la Victoria como resulta ser Verónica Beresiarte, y otro "semipuro" como Diego Garciarena de la Concertación.

Si bien ante los nombres presentados por Acción Marplatense como candidatos a Concejales, en un principio se pensó que algunos por su intrascendencia podrían ser los famosos "fusibles", como para adjudicar más tarde al sector de Adela Segarra ó Daniel Rodríguez alguno de esos puestos, todo hace parecer que no será así. Aunque el camino de Mar del Pata a La Plata es largo.

Sólo quedó como kirchnerista que asoma en la lista de AM, en el puesto 10, el Ingeniero Filippini, que para el fútbol sería una buena posición pero en una lista de 12, es de alguna forma –ya que se usa tanto el término- un testimonial más pero del otro Ingeniero, Tettamanti.

"¿Están jugando para De Narváez estos?" se preguntaban este sábado a la tarde en los cuarteles kirchneristas, que parecían más casas velatorias que Unidades Básicas, pensando en que los peronistas de la ciudad no tendrán otra opción de concejales para votar que los ediles del "colorado" , Solá, Macri y Duhalde. Esta maniobra de Pulti a la distancia y en el tiempo nos hace ver a Daniel Katz más bueno que el abuelito de Heidi.

Perder es muy feo, pero no poder participar debe ser mucho peor.

En política algunas cosas se pagan antes y otras después, pero todas se pagan, como las deudas. Quedan dos años de Pulti, una segura reelección, porque negó tantas veces que no sería testimonial que tampoco habrá que creerle entonces que no quiere ser reelecto, y seguramente el kirchnerismo de la ciudad, recordará este 9 de mayo, por años. La lealtad obliga siempre a tragar sapos que el estómago no sabe cuando, ni en que momento vomitará.

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