"El kirchnerismo no puede tener mayoría en el Consejo de la Magistratura"

"El kirchnerismo no puede tener mayoría en el Consejo de la Magistratura"
Horacio Rosatti, ex ministro de Justicia durante los dos primeros años del gobierno de Néstor Kirchner, critica la actual composición del organismo sancionado en la Constitución de 1994 y afirma: "En su implementación no se estuvo a la altura del texto constitucional".
Horacio Rosatti fue uno de los primeros funcionarios en mostrar señales de rebeldía cuando el ex presidente Néstor Kirchner lo puso, allá por 2005, en la disyuntiva de tener que elegir entre aceptar mansamente sus directivas o ser confinado al destierro político. El entonces ministro de Justicia no dudó un minuto y eligió el segundo camino, después de haberse negado a cumplir con el deseo del Presidente de ser candidato a diputado nacional por Santa Fe, en la primera elección de medio término que enfrentó el kirchnerismo en el poder. De aquellos años, este prestigioso jurista santafesino, hombre de bajo perfil y poco amigo de las definiciones estridentes, confiesa: "Me fui porque me desentusiasmé" del proyecto K.

Hoy, alejado de las turbulencias políticas y dedicado de lleno a su profesión de abogado, habló con Weekend, al cumplirse 15 años de la sanción de la reforma constitucional de 1994. Rosatti fue vicepresidente primero del bloque del PJ en la Constituyente de Santa Fe. Justamente allí, trabó relación con el matrimonio Kirchner.

A 15 años de la reforma constitucional, ¿cuál es su balance?

-Hay que diferenciar entre lo que es el espíritu de la Constitución y su texto, de su aplicación. Vista a 15 años, la reforma tuvo algunas cosas que me convencen mucho, como la elección directa del presidente, la posibilidad de la doble vuelta, la elección directa de los senadores. Algunas instituciones me parece que están bien estructuradas como la Auditoría General de la Nación y el mecanismo de selección de los jueces. Y después, en la implementación de algunos aspectos, no se ha estado a la altura del texto constitucional. Por ejemplo, en el Consejo de la Magistratura.

¿Qué hay que hacer con el Consejo de la Magistratura?

- No estoy de acuerdo con el cambio que se hizo. Debiera reformarse la ley para buscar una proporcionalidad mejor, donde el oficialismo no quede en mayoría. Si uno lee el texto de la Constitución está claro que sí, hay políticos, pero deben estar en conjunción con la representación que tienen en el Congreso. Ahí puede haber mayoría oficialista. Pero si usted le suma jueces, abogados, académicos y científicos no da para que un oficialismo tenga mayoría. El oficialismo no tiene que tener la mayoría. Además, esto no fue concebido en términos de oficialismo y oposición sino de control social. No hay mejor control social que el que expresa la pluralidad.

¿Qué asignaturas dejó pendientes la reforma?

- La Ley de Coparticipación es un tema. Se percibía que venía muy difícil al momento de sancionarse la Constitución porque la única forma de que todos los gobernadores de provincia firmen una ley convenio es que alguien ceda. Y el único que puede ceder es la Nación para que ninguna provincia pierda. Esa es una deuda de la reforma. Y otro tema que quedó irresuelto o no terminó de perfilarse es el del Jefe de Gabinete sobre el que había dos posiciones muy marcadas: la de Alfonsín y la del PJ. Quedó una suerte de posición intermedia, de híbrido, y la Jefatura de Gabinete, que estaba pensada para descongestionar la actividad del presidente o, en un caso más extremo, para operar de fusible en caso de crisis del sistema político, no llegó a concretar históricamente ninguno de los dos objetivos.

¿Se cumple la división de poderes que pide la Constitución?

- Pienso que tenemos una democracia menguada, restringida en ese punto. Hay responsabilidades de todos. Muchas veces de la sociedad, que le pide todo a un presidente, de los actores que resignan poder, del que se asigna más poder del que tiene o el que fundamentalmente utiliza mecanismos que le da la Constitución, como decretos de necesidad y urgencia, en demasía. La gente percibe claramente que hay una preponderancia superlativa del Ejecutivo con relación a otros poderes.

Los jueces denuncian presiones políticas. Usted fue ministro de Justicia. ¿Pasa esto en la Argentina?

- La presión es subjetiva y evidentemente esas cosas hay que decirlas con nombre y apellido y demostrarlas. La verdad es que la Constitución le asigna a los jueces todos los mecanismos para garantizar la inamovilidad e intangibilidad de sus sueldos.

Hay varias causas que involucran a ex funcionarios. Ahora que el kirchnerismo perdió, ¿hay condiciones para que avancen?

- Un funcionario público, de cualquiera de los tres poderes, si no está en condiciones para cumplir con su misión, debe renunciar. Si hay un juez que considera que no puede llevar adelante su tarea por circunstancias que lo sobrepasan, debe decirlo. Y si así tampoco puede, debe irse. No estoy tan seguro de que esta capacidad de investigación deba ser desarrollada midiendo tiempos políticos porque eso no habla bien del juez.

¿Qué piensa del incremento patrimonial de los Kirchner? ¿Los controles son suficientes?

-Las leyes están y alcanzan. Sino caemos en un mal argentino que es pensar que uno reforma la ley y se cambia la realidad. Que el problema de la realidad está en la insuficiencia o la carencia de la ley. Las leyes están y se pueden hacer muchas cosas. Yo he conocido fiscales que trabajaban muy bien y algunos se tuvieron que ir hace ya tiempo.

Hay un debate parecido con la inseguridad. ¿Las leyes alcanzan?

- La responsabilidad es de todos. Hay mucha hipocresía de la sociedad con respecto a lo que pienso en general y lo que pienso cuando la inseguridad me toca a mí. Eso hay que sincerarlo: ¿queremos un sistema garantista? Hay que asumir las consecuencias. ¿Queremos un sistema de mano dura? Hay que asumir las consecuencias. Esas son cosas que deben ser resueltas, después sí, viene la ley.

Hay jueces que liberan delincuentes que son reincidentes.

- Aplican la ley. Reformémosla entonces. Está pasando con los menores. Porque uno empieza bajando la edad de imputabilidad a 14, después a 12, después a 10 y después vamos a la guardería. ¿Eso es lo que queremos?

¿No está de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad?

- No estoy de acuerdo porque, de nuevo la hipocresía, los problemas hay que resolverlos antes. Esto es prevención.

En los primeros años, Kirchner generó gran entusiasmo con algunas de sus medidas .¿Involucionó después el Gobierno?

- Para mí, de 1983 a la fecha, los dos primeros años de Alfonsín, y los dos primeros años de Kirchner fueron los mejores. Después tuvimos gobiernos regulares y malos. Yo reivindico mucho los dos primeros años de Kirchner. No porque haya estado, es al revés. Creo que se generó un entusiasmo muy grande en la comunidad, tal vez porque era un presidente del que no se esperaba tanto. Dio más de lo que la gente esperaba y comenzó a convertirse, Kirchner, en uno de esos presidentes de los que se empieza a esperar mucho.

¿Que pasó después de esos dos años? Usted se fue...

- Me fui porque me desentusiasmé. Eso hizo que también cobraran vigencia otros factores de tipo personal, pero en la función pública la gente debe estar cuando tiene entusiasmo y está convencida. Cuando ve cosas que a lo mejor no le gustan tiene que plantearlo y tiene que irse. Hoy, pienso como el común de la gente, éste no es el mejor momento computando los 6 años.

¿Por qué rechazó la oferta de Reutemann para ser candidato a diputado por Santa Fe?

- Se lo expliqué a él. En un cargo de legislador no hubiera sido una persona útil para él. Preferí no acceder a un cargo para el que considero que no estoy capacitado. También Kirchner me ofreció ser diputado nacional en el año 2005.

Por eso se fue...

- Me fui porque le dije que no y porque me desentusiasmé.

¿Qué debería pasar en el PJ para entusiasmarlo de nuevo?

- Es imprescindible el debate. El peronismo ha perdido la noción de los límites. ¿El límite es Drácula, Frankestein, el Hombre Lobo o son bienvenidos? Si no, es un salto al vacío, uno acepta un cargo y bueno...

¿El ciclo kirchnerista está acabado?

- La sociedad dio un mensaje el 28 de junio. ¿Si el kirchnerismo puede generar el entusiasmo de los primeros años? Es muy difícil que lo logre

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