El kirchnerismo se prepara para otras batallas legislativas.

En la Cámara de Diputados impulsará proyectos que generan tensión con los productores rurales.
La Casa Rosada se alzó el primer trofeo, ayer, con la ley que la faculta a fijar las retenciones agropecuarias por otro año más. Pero se avecinan batallas legislativas que tendrán, otra vez, al campo como protagonista.

El oficialismo insistirá en debatir el miércoles próximo en la Cámara de Diputados una ley de arrendamiento. No hay ingenuidad en el bloque kirchnerista: sabe que esta iniciativa divide las aguas en la Comisión de Enlace. Es una vieja bandera de la Federación Agraria, pero provoca resistencias en la Sociedad Rural y en algunas líneas de Confederaciones Rurales Argentinas.

Paralelamente, la oposición insistirá en una inmediata baja en las retenciones al maíz, cuya siembra comienza el mes próximo. Según anticipó el jefe del bloque de Pro, Federico Pinedo (Capital), la intención es convocar a una sesión especial: "Debemos dar una señal urgente, ya que si no procedemos a una baja en las retenciones, el productor se inclinará por sembrar soja, que es más redituable por sus precios".

Pinedo anticipó sus resistencias a la nueva ley de arrendamiento. El radicalismo, en la voz de su jefe de bancada Oscar Aguad (Córdoba), se opone al proyecto. "Hay mucha ideología y poco pragmatismo en esta discusión. En la Argentina se acabaron los grandes latifundios; el problema hoy es que hay grandes arrendatarios, y eso es lo que hay que revisar", sostuvo Pinedo, quien acercará sus propuestas de modificación al oficialismo este martes, a la espera de un acuerdo.

El proyecto -que elaboró Eduardo Macaluse (Solidaridad e Igualdad-Buenos Aires)- está listo para ser discutido en el recinto: apunta a cambiar de 2 a 5 años el plazo para el alquiler de tierras de cultivo y busca desalentar la explotación por parte de los pooles de siembra.

El texto, de 94 artículos, incorpora formalidades contractuales que hoy no están en la norma, impulsando la conservación de recursos y defendiendo pequeñas y medianas explotaciones.

Otra pelea que se asoma en la Cámara de Diputados es por el proyecto de superpoderes, que fue votado anteanoche en el Senado. Allí el oficialismo impuso una cómoda diferencia: cosechó 38 votos afirmativos contra 24 negativos de la oposición.

El proyecto oficial limita al 5% las partidas presupuestarias que se podrán reasignar sin aprobación del Congreso, pero no hace ninguna salvedad acerca de si se podrán usar recursos destinados a gastos corrientes para gastos de capital.

En la Cámara de Diputados el oficialismo no muestra inquietud alguna: está convencido que contará con los votos necesarios para su aprobación.

Das Neves otra vez dio su apoyo

* Entre los apoyos decisivos para sancionar la ley que prorroga la delegación de facultades al Gobierno se destacaron anteayer nuevamente los legisladores del PJ de Chubut, que responden al gobernador Mario Das Neves. Marcelo Guinle y Silvia Giusti fueron dos de los 38 votos que sumó el oficialismo (contra los 30 que obtuvo la oposición). Votaron también a favor del proyecto sobre los superpoderes presupuestarios. La semana pasada, los cinco diputados del PJ chubutense habían apoyado la polémica cesión de facultades, pese a las reiteradas críticas públicas de Das Neves al kirchnerismo.

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