El kirchnerismo porteño quiere nacionalizar la campaña local

El kirchnerismo porteño quiere nacionalizar la campaña local

Apunta a construir un frente antimacrista en la Ciudad de Buenos Aires

En un escenario todavía incierto, el kirchnerismo y las fuerzas afines en la ciudad de Buenos Aires tomaron una primera definición importante respecto de la estrategia electoral en el distrito: resuelta la unificación de los comicios porteños con los presidenciales, apuntarán a la nacionalización de la campaña , con la figura deMauricio Macri como principal adversario.

Esa estrategia se profundizará si Cristina Kirchner es candidata, una definición de la que depende la configuración de los escenarios electorales nacional y de los distritos que decidieron unificar las elecciones. El nombre de la expresidenta figuraría, en ese caso, en el primer cuerpo de una boleta que, en la Capital, tendría cinco tramos. El nombre del candidato a jefe de gobierno recién aparecería en el tercero.

En el frente electoral que Unidad Ciudadana (UC) está conformando en la ciudad se reedita el debate interno de las últimas dos elecciones: ¿conviene reivindicar la identidad kirchnerista del espacio o licuar ese ADN en una fuerza de fronteras más laxas y una lógica de construcción despegada de la discusión nacional?

Si Cristina es candidata, no habrá margen para los matices, coinciden a los lados de la discusión interna. El candidato a jefe de gobierno del espacio será el candidato de la expresidenta, en un escenario de campaña polarizada. Si ella no se postulara, el debate sobre la estrategia a seguir recobraría vigencia.

En un extremo de la construcción kirchnerista está La Cámpora, que propone como candidato al legislador porteño Mariano Recalde. En respuesta a los planteos sobre la necesidad de ampliar el espacio, en su entorno advierten que él promueve un frente "amplio, plural y potente", que incluya a sectores de centroizquierda y a referentes del PJ clásico, como la conducción del sindicato UPCN, fogonero de la candidatura a jefe de gobierno del diputado del Frente Renovador Marco Lavagna.

En el otro extremo, el sector principal es Marea Ciudadana, un frente antimacrista también formado por agrupaciones como Nuevo Encuentro, Patria Grande (tanto la corriente de Itaí Hagman como la de Martín Ogando), el Movimiento Evita, Vamos Buenos Aires y Seamos Libres, y organizaciones sindicales como la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) y la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE).

Ese sector pretende avanzar en la conformación de un frente del que el kirchnerismo forme parte, pero que sea lo suficientemente amplio para interpelar al electorado porteño que en el pasado votó a Aníbal Ibarra, Pino Solanas o al propio Martín Lousteau. En esa línea algunos proponen a Victoria Donda y otros siguen pensando en una candidatura de Matías Lammens.

El presidente de San Lorenzo mantiene diálogo con esos grupos, pero por ahora sigue trabajando para construir una fuerza con sectores que no se sientan representados por el macrismo ni por el kirchnerismo. Suele argumentar que postularse en un frente de identidad kirchnerista en la ciudad es no tener vocación de poder y que su objetivo es jugar a ganar. Lammens sabe, de todos modos, que la unificación electoral le acotó el margen de maniobra y que solo si Cristina no es candidata se abrirá una oportunidad para el armado de un espacio más heterogéneo. "No es lo mismo ir en la boleta con Felipe Solá o con el propio Axel Kicillof que con Cristina", explican en su entorno.

Un tercer sector es el llamado grupo UMET, con Daniel Filmus como referente. Él ya avisó que no competirá por la jefatura de gobierno, aunque podría ser candidato a senador. Este sector también pugna por ampliar el espacio. Todo dependerá, al cabo, de la definición de la candidatura presidencial.

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