El kirchnerismo llega ajustado a la votación de la ley de medios

El kirchnerismo llega ajustado a la votación de la ley de medios
No consiguió sumar apoyos y teme deserciones en Diputados para el debate del jueves
El oficialismo en la Cámara de Diputados no logró sumar hasta ahora nuevos apoyos que le aseguren, el jueves, aprobar el proyecto de ley de radiodifusión con retoques mínimos, como quiere el Gobierno. Perdió dos diputados propios y otros cinco permanecen en duda, con lo que consolidó un piso que, con aliados, varía entre las 130 y las 134 adhesiones, suficiente para su aprobación en general, pero que podría disminuir peligrosamente en la votación de sus artículos más controvertidos.

El kirchnerismo sabe que una votación ganada por escaso margen en Diputados podría tornarse una victoria pírrica a la hora de enfrentar las dificultades que se vislumbran en el Senado. La experiencia de la resolución 125 sobre retenciones móviles a las exportaciones del agro, el año pasado, da cuenta de ello: en la Cámara baja la posición oficial triunfó por apenas siete votos y cayó luego en la Cámara alta.

Pero hay un elemento que ahora favorece al oficialismo: la oposición tiene posiciones distintas entre sí y, a diferencia de la férrea disciplina kirchnerista, a las bancadas opositoras les cuesta sentar a toda su tropa en el recinto. Sólo la asistencia perfecta de la oposición -que no se vio en la última votación sobre legislación delegada, por caso- puede estrechar el margen con el oficialismo. Para aprobar esta ley sólo se necesita mayoría simple de los presentes.

Las matemáticas han probado no ser exactas en el Congreso y en esto influye por demás el clima político en el cual está inmersa la discusión de una ley. En este caso, el ánimo del oficialismo mutó de un optimismo casi desbordante ("Vamos a sorprender con un aluvión de votos", se ufanaban algunos) a una tensa inquietud desde el jueves pasado, con la embestida de la AFIP contra Clarín .

"Eso no ayuda nada", se lamentaba un empinado diputado oficialista, que soñaba con sumar sin mayores dificultades al socialismo y al bloque Solidaridad e Igualdad (SI) al "aluvión de votos" oficialistas. Anteayer, el Partido Socialista anticipó su rechazo al proyecto y el SI insistió en reformas más profundas al texto.

Aun así, el piso de votos con que cuenta el oficialismo aparece consolidado con el aporte de sus aliados de siempre, que suman unos 25: el Movimiento Popular Neuquino (MPN); el Frente Cívico por Santiago (que responde al gobernador Gerardo Zamora); el interbloque que integran Forja y Concertación (radicales K) y Encuentro Popular y Social (socialistas afines al Gobierno).

No lo dicen abiertamente, pero en el kirchnerismo también esperan sumar a los dos diputados catamarqueños del Frente Cívico que responden al gobernador Eduardo Brizuela del Moral, actual aliado de Julio Cobos. "Los tenemos dudosos", se lamentan en el radicalismo.

Pocos cambios

Casi todo el sector aliado del Gobierno presentó propuestas de modificación en algunos artículos que el oficialismo espera satisfacer con retoques mínimos que no alteren las dos piedras basales del proyecto: primero, que la autoridad de aplicación de la ley (de enorme poder, pues es la encargada de otorgar y prorrogar las licencias, como de impartir sanciones) dependa del Gobierno. Segundo, el ingreso de las empresas telefónicas al mercado audiovisual, hoy vedado.

Aun con el aporte de estos 25 aliados, el oficialismo no logra contener las fugas internas: Graciela Camaño presentará proyecto propio; el salteño Marcelo López Arias anunció su salida del bloque, y los cinco diputados por Chubut condicionan su apoyo a cambios sustanciales en el texto. En la cúpula oficialista creen que los chubutenses votarán divididos y que dos de ellos apoyarán al Gobierno.

Si esto así sucede, el bloque Frente para la Victoria contaría con un piso propio de 105 diputados, a los que deberían sumarse la veintena de aliados que lo acompañaría.

Un número demasiado ajustado para que el oficialismo pueda respirar tranquilo, máxime en la votación en particular de los artículos: incluso varios aliados han hecho saber que esperan más generosidad del Gobierno en los cambios al proyecto.

La oposición más crítica, por su parte, anticipó que rechazará el proyecto oficial y se comprometió a revisarlo después del 10 de diciembre, cuando se modifique la relación de fuerzas en el Congreso. Incluso anticipó que podría realizar presentaciones a la Justicia si el proyecto se convierte en ley, ya que, a su juicio, es inconstitucional: aduce que se vulneran los derechos adquiridos de los licenciatarios y no respeta la jurisdicción federal del espacio radioeléctrico.

Se junta todo el PJ disidente

* El peronismo disidente se apresta a firmar por primera vez unido un dictamen en minoría sobre la ley de radiodifusión. La tarea la encabeza la diputada Graciela Camaño. La apoyarán los bloques que responden a Carlos Reutemann y a Jorge Busti, y Unión Peronista, de Jorge Sarghin

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