El kirchnerismo dice que la campaña fue pagada por dirigentes

Los principales donantes son funcionarios; no figuran las droguerías sospechadas
Cuando aún hay sospechas sobre el financiamiento de la campaña de Cristina Kirchner de 2007, el oficialismo modificó el perfil de los aportantes que declara ante la Justicia: las donaciones más importantes del informe de ingresos y gastos proselitistas de los comicios del 28 de junio, presentado ayer, corresponden a dirigentes políticos.

Las empresas farmacéuticas y los laboratorios (algunos, investigados por la Justicia en el caso de los remedios falsos) que poblaban la rendición del Frente para la Victoria de hace dos años no figuran en el informe de la lista que encabezó el ex presidente Néstor Kirchner. Los grandes aportantes declarados por el oficialismo en la provincia son todos funcionarios. De los 14 que, según lo informado, contribuyeron con más de $ 50.000, no hay ninguno sin cargo público.

Ellos pusieron buena parte de los $ 13,3 millones que el Frente Justicialista para la Victoria dijo haber gastado en la campaña, la mayor parte, $ 12.638.185 en propaganda. En el detalle de los gastos no figuran las erogaciones por los viajes de Kirchner en avión, habitualmente de la flota oficial. La empresa que se encargó de la transmisión en vivo de los actos, Prensa Satelital, es la misma que emite los actos de la Presidenta y cobró $ 240.000.

Los gastos de Kirchner sólo fueron un poco inferiores a los $ 14.397.777 que desembolsó el ganador de esos comicios, Francisco De Narváez, que dijo haber destinado $ 12.811.412 del total a publicidad. En la ciudad de Buenos Aires, la que más gastó también fue la candidata de Pro, Gabriela Michetti, que consignó egresos por $ 3.348.952.

Con la ausencia de empresas en su rendición, el kirchnerismo rompió una costumbre: los aportes de firmas del sector salud habían superado el 30% del total en las elecciones presidenciales de 2003, en las legislativas de 2005 y en las presidenciales de 2007.

En el informe correspondiente a las elecciones en las que Cristina Kirchner llegó a la presidencia figuraban la droguería Seacamp, del empresario asesinado Sebastián Forza, con una donación de $ 200.000, y otras firmas involucradas en el caso de la mafia de los medicamentos. Durante un allanamiento en la casa de Néstor Lorenzo, el principal imputado en esa causa, se encontraron recibos de aportes a la campaña kirchnerista por casi un millón de pesos. Por todo ello, la justicia electoral aún no aprobó el informe de gastos.

Ninguno de los empresarios bajo sospecha aparece en el informe presentado ayer ante la justicia electoral. De hecho, el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires sólo consignó donaciones de siete empresas, sin ninguna vinculación con el comercio de medicamentos. Sólo en la rendición de gastos que hizo en la Capital Federal el frente que encabezó Carlos Heller pueden encontrarse laboratorios, droguerías y empresas de medicina prepaga. Son 14 en total, pero de ellas sólo cuatro pusieron más de $ 5000: Laboratorio Bagó, $ 30.000; Núcleo Farma SA, $ 12.000; Droguería Promec SA, $ 6000, y Droguería Avantfar SA, $ 6000. El aporte más importante de esa campaña lo hizo la presidenta del grupo Piero, Luisa Vara, que puso $ 75.000.

El cambio es más notorio en el informe de la provincia de Buenos Aires. Sin embargo, no todos los dirigentes que figuran en el informe pusieron el dinero de su bolsillo. Los dos principales aportantes informaron a LA NACION que sólo oficiaron de "recaudadores". Uno de ellos es el senador bonaerense José Molina ($ 178.581), que dijo haber reunido en una cuenta a su nombre los fondos donados al PJ de Pilar. Los otros, Francisco y Santiago Cafiero, son nietos de Antonio Cafiero y dirigentes del peronismo de San Isidro. Según lo declarado, aportaron $ 156.000 cada uno. "Nosotros hicimos una recaudación para la campaña y un montón de personas aportaron", había declarado a LA NACION Francisco Cafiero, funcionario de la Subsecretaría de Urbanismo provincial, antes de las elecciones.

De acuerdo con la ley, los partidos deben presentar un informe detallado de los aportes recibidos, "con indicación de origen y monto". La Justicia exige que se detalle el nombre de cada aportante. Santiago Cafiero es director de Industria de Buenos Aires, preside el PJ-San Isidro y es candidato a concejal.

Con un aporte de $ 144.832, el cuarto donante es Luis Giménez, concejal de San Fernando y candidato a renovar su mandato. Detrás siguen dos funcionarios provinciales: Néstor Cotignola, subinterventor en Lotería, y Martín Cosentino, subsecretario de Relaciones Institucionales. Cosentino es presidente del PJ-Vicente López. Cotignola, candidato a concejal por el mismo distrito. Aportaron $ 137.712 cada uno. También están entre los mayores contribuyentes Gustavo Triemsta ($ 130.700), abogado de la Municipalidad de Hurlingham, y Walter Festa ($ 114.000), coordinador del Programa Gestión de Alineamientos Comerciales de la Municipalidad de Moreno. Detrás hay dos aportantes de Olavarría: Claudio Tambucci (elegido concejal suplente), y Julio Frías, candidato a concejal. Aportaron $ 62.500 cada uno.

$ 13,3 millones

El gasto total

* Es la cifra que el Frente para la Victoria dijo que gastó en la campaña de las elecciones legislativas de este año, según el informe que presentó a la justicia electoral.

$ 12,6 millones

La propaganda

* El kirchnerismo dijo en la Justicia Electoral que del total aportado para la campaña legislativa de este año se gastaron 12.600.000 pesos sólo para propaganda electoral.

$ 14,3 millones

Francisco de Narváez

* Es la cifra total para la campaña legislativa que dijo ante la Justicia que gastó el ganador de los comicios bonaerenses y referente de Unión Pro, el diputado electo Francisco de Narváez.

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