El kirchnerismo cedería senadores en Corrientes

De confirmarse esa tendencia, por primera vez en la historia un gobierno de signo peronista se quedaría sin mayoría propia en la Cámara alta. Y tendría que salir a buscar aliados, algunos de los cuales ya tendría a mano.
Como se venía anticipando la probable pérdida de la mayoría en Diputados, el gobierno de Cristina Kirchner se quedaría sin el dominio absoluto del Congreso con el que inició su gestión.

Un retroceso que se gestó con la división de las bancadas kirchneristas a partir de la polémica por las retenciones móviles.

Las cuentas que arrojan las muestras, realizadas por consultoras de reconocida trayectoria, indican que el kirchnerismo cedería dos senadores en Córdoba y Corrientes y uno en Mendoza, que compensaría con el que está recuperando en Tucumán.

Otra banca que ocupa el oficialismo y está en zona de riesgo es la de Catamarca. Allí la disputa es por el senador de la minoría con Ramón Saadi, que va por la reelección. Aunque ahora forma parte del bloque kirchnerista, el ex gobernador amenaza pasar a la disidencia y hace una campaña de deliberado tono opositor. Para ello, cuenta además con el apoyo de Luis Barrionuevo, cuya postulación acaba de ser desautorizada por la Justicia a instancias del ex presidente Néstor Kirchner, que logró quitarle la representación del PJ provincial. Hasta entonces aventajaba a la candidata K, la vicegobernadora Lucía Corpacci, conocida como la "Cobos con pollera", porque rompió con el gobernador radical, Eduardo Brizuela del Moral.

"Vamos a tener sin problemas los 37 senadores que necesitamos", asegura el jefe del bloque K, Miguel Pichetto, un optimista a toda prueba.

En sus cálculos, el oficialismo conservaría la banca catamarqueña y una de las dos que arriesga en Corrientes. Por las dudas, ya tiene a mano un plan B. Se trata de abrochar aliados para la eventualidad de que no pueda garantizar el quórum necesario para temas calientes. Dice tener tres incondicionales: el neuquino Horacio Lores, que responde al gobernador Jorge Sapag, del MPN -aliado a los Kirchner-, y los fueguinos José Martínez y María Rosa Díaz, del ARI disidente, ligados a la gobernadora Fabiana Ríos.

El titular del bancada radical, Ernesto Sanz, no se ilusiona con un giro de 180 grados en la Cámara alta. Pero sí con la posibilidad de dotar a la oposición de una capacidad de presión inédita, a fin de impulsar la revisión de los superpoderes, la reforma del Consejo de la Magistratura y la coparticipación de impuestos que se queda la Nación. Sanz está haciendo campaña por su reelección en Mendoza de la mano de Julio Cobos. Las elecciones obligaron al vicepresidente y titular del Senado a hacer pública su opción opositora.Elprofeta.com

Comentá la nota