El kirchnerismo aísla cada vez más al platense Pablo Bruera.

Con una solicitada en la que no escatima fuertes calificativos, aunque implícitos, contra el intendente platense Pablo Bruera, el viceministro de Desarrollo Social de la Nación y –todavía- aliado del alcalde local, Caros Castagnetto, anticipó lo inminente: su decisión de abandonar la alianza con el bruerismo a la que llegó luego de enfrentarlo en las Ejecutivas 2007.
La retirada que arrancó la semana anterior con la decisión de Carlos Kunkel de quitarle apoyo al vecinalista platense, incluye además otros nombres propios de peso, como Eric Calcagno y Ariel Pasini, entre un centenar de dirigentes políticos. Y podría sumar al resto de los sectores del kirchnerismo que durante la campaña hicieron lo imposible por tratar de contrarrestar el ‘despegue’ bruerista, como Remo Carlotto y Claudia Bernazza.

"No hay un proyecto local disociado del Proyecto Nacional", aseguró el ex arquero en una solicitada en la que, sin mencionarlo, arremetió en durísimos términos contra Pablo Bruera: "No son tiempos de vacilantes ni de timoratos. Sabemos que no son tiempos de dobleces ni de mezquindades", aseguró en clarísima referencia a la actitud que en ese sentido adoptó el jefe comunal en las elecciones del 28 de junio último. Y sentenció: "Los dirigentes locales deben responsabilizarse de sus actos, hechos y omisiones".

Según publicó Diagonales, el alejamiento de ese espacio que se anunció hoy mediante una solicitada, se concretará, formalmente, en las próximas horas con la renuncia a los cargos que varios referentes del castagnetismo ocupan en el organigrama municipal: renunciarán Ana María Herrán, quien actualmente conduce la Secretaría de Fortalecimiento Institucional y Comunitario; Carlos Melzi, el Secretario de Relaciones Interjurisdiccionales y Desarrollo; Ariel Archanco, Presidente del Consejo de la Juventud y los directores Claudia Martinelli; María Esther Méndez; María Beatriz Melillo y María Cecilia Otero.

Supervivencia pura, el intendente trata de contrarrestar los mensajes de aislamiento que recibió en los últimos días, como el fuerte revés que significo la designación del ex intendente y enemigo público local Julio Alak al frente del estratégico ministerio de Justicia y ‘seguridad’ de la Nación, con un tibio acercamiento con el gobernador Daniel Scioli.

La foto que le regaló la semana pasada el mandatario provincial en su despacho en medio de la discusión por las medidas de prevención de la Gripe A, no alcanza, no obstante, para acallar algunas voces muy críticas en el riñón mismo del sciolismo desde donde le perdonaban el ‘despegue’ de Néstor Kirchner –después de todo el propio Daniel Scioli también lo hizo mostrándose sólo en la vía pública en esta capital provincial-, pero con fuertes cuestionamientos al perfil fuertemente independentista que le imprimió Bruera a su campaña, "en la que reniega hasta de nosotros" se quejó uno de los dos hombres más cercanos al ex motonauta.

Necesitado de fondos para afrontar los próximos meses de gestión, la ‘alianza’ con Scioli, aún cuando se estreche, no le significan mucho al mandatario comunal. Con las finanzas también complicadas y en rojo, el máximo aporte del gobernador a los intendentes que prometió la última semana, será "mediar" para tratar de evitar que haya ‘caza de brujas’ desde la Nación. No será posible, parece ser en este caso, que esa gestion vaya a dar resultado.

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