Kirchner: "Con su voto, la gente nos pidió profundizar el modelo"

Así analizó el resultado electoral; descartó de plano un aumento de las retenciones
Néstor Kirchner volvió, como si nada hubiera pasado. En su primera conferencia después de la dura derrota electoral de hace casi dos meses, el ex presidente optó por esquivar las autocríticas y en una llamativa interpretación dijo que la gente votó el 28 de junio por una "profundización del modelo" kirchnerista.

Habló de todo, rodeado de un grupo de intendentes, algunos de ellos los "traidores", según la Casa Rosada, y evitó referirse a su posible candidatura presidencial. Eso sí. Le brillaron los ojos cuando la pregunta llegó para conocer sobre su futuro político. Tampoco quiso confrontar con Carlos Reutemann, que lo acusó de haber montado una operación en su contra, y criticó al campo por no respetar la "obligación constitucional" de Cristina Kirchner de vetar la eliminación de las retenciones por 180 días para la provincia de Buenos Aires. Como para no complicar el duro panorama con el paro agrario en el medio, aclaró que era un "absurdo" el rumor sobre una suba del 45 por ciento para las retenciones a la soja.

Lo que no faltaron fueron chicanas para sus adversarios dentro y fuera del PJ: Felipe Solá, Eduardo Duhalde, Reutemann mismo y hasta el vicepresidente Julio Cobos. "Todas las ambiciones son legítimas. No sé si todas son posibles", lanzó hacia sus enemigos desde el club deportivo de Tres de Febrero, atestado de periodistas.

No fue sólo ayer la vuelta a las conferencias de prensa. Fue también la primera vez que Kirchner se vio con el ex jefe de Gabinete e intendente de Tigre, Sergio Massa, uno más de la veintena de jefes comunales de la primera sección electoral con los que el ex presidente cenó anoche, y uno de los tantos "traidores" para la jerga oficialista. Antes de degustar el asado, que estaba listo desde temprano, en esa cena reservada se cocinaba la arenga oficialista. Como en el conflicto del año pasado, Kirchner alineó a su tropa con frases épicas. Los enemigos son los mismos de entonces: el campo y los medios.

"Voy a asumir como un diputado responsable y serio. Nosotros tenemos que gobernar porque en 2009 nos han pedido más distribución del ingreso y que profundicemos aceleradamente el modelo." Así nomás respondió Kirchner a una consulta de LA NACION sobre sus aspiraciones para 2011. Esa es la lectura que hace el ex presidente, sin un atisbo de autocrítica. Más tarde, cuando se levantó para irse, dijo que podía haber cometido muchos errores, pero se negó a enumerarlos. Más bien los minimizó.

Para los integrantes de la Comisión de Enlace hubo varios párrafos. Dijo que se mezclan en "discusiones estériles" y que no tienen propuestas para redistribuir el presupuesto, además de cuestionarlos. "Están politizados", les dedicó despectivamente.

En su cena, prohibida para los medios, cansó a más de uno con el borrador de la ministra de la Producción, Débora Giorgi, con el detalle de las medidas para el sector agropecuario. "De golpe pareciera que no tuvimos políticas productivas y agropecuarias. En vez de analizar por qué la Presidenta vetó la ley, la critican", insistía Kirchner, micrófono en mano, según lo que se pudo oír desde los alrededores del restaurante.

Allí adentro insistió en su teoría de que por las elecciones no va a renunciar a las convicciones, disparó munición gruesa contra el diario Clarín, reconociendo también una actitud permisiva de su parte. "El multimedios hizo todos los negocios que quiso. Si algo pienso hoy es que no tuve coraje. Es de las cosas que más me critico", se confesó.

Comentá la nota