Kirchner sale a recorrer el país para desactivar rebeldías contra su liderazgo

Reasumirá en el PJ en marzo y arma una agenda intensiva; cómo sigue la tensión en Buenos Aires
Enojado por las crecientes muestras de rebeldía interna, Néstor Kirchner empezó a preparar en la intimidad de Olivos la estrategia para recuperar el poder del PJ. Después de acelerar el anuncio de su regreso a la conducción -programado para el 11 de marzo, en Chaco-, ahora sumó una nueva orden: quiere organizar una agenda especial para hacer un acto partidario cada 15 días durante casi todo 2010. Y recuperar su autoridad como líder peronista camino a las próximas elecciones presidenciales.

"Vamos a ir activando el funcionamiento de la máquina electoral del PJ", confió ayer a LA NACION un funcionario nacional que planifica con especial detalle la estrategia.

La idea del ex presidente es empezar por el interior. Y comprometer con cada encuentro a buena parte de los integrantes del consejo nacional del PJ, la mayoría de ellos gobernadores, capitaneados por Daniel Scioli (Buenos Aires) y por Jorge Capitanich (Chaco).

El ex presidente busca saciar un objetivo urgente: dar muestras públicas de que el peronismo aún le responde. "Tenemos que generar hechos políticos", relató otro funcionario que sigue de cerca el plan. Una forma de comprometer a líderes provinciales peronistas que, desde hace varios meses, toman distancia prudencial del Gobierno.

Kirchner está dispuesto a blandir poderío con especial esfuerzo, mucho más después de la ebullición política interna que provocó la noticia de la reunión del lunes pasado de diputados bonaerenses en Pinamar, donde hubo críticas contra él, contra Scioli y contra el vicegobernador Alberto Balestrini. El ex presidente aceleró el anuncio de la vuelta con el objetivo de dejar en claro quién manda.

Pero en la provincia más importante del país la estrategia definitiva para salir de la crisis todavía no está del todo clara. Por ahora, Kirchner apuntó contra algunos intendentes díscolos y amenazó con tomar represalias por cómo se "operó" la noticia del encuentro pinamarense.

Pero ese intento podría provocar otra escalada de tensión. El peor escenario: provocar la fractura del bloque oficialista en la Legislatura. Una opción que le complicaría el futuro a Scioli, sin mayoría absoluta tras las elecciones del 28 de junio.

En ese contexto, algunas figuras influyentes de la Casa Rosada empezaron a reconocer en reserva que habría que repensar el futuro.

"Hay que meter a todos adentro. Alguien debe escuchar a los rebeldes", se sinceró un funcionario de estrecha relación con los Kirchner. Se refería a los intendentes, legisladores y referentes territoriales que piden más apertura y participación en el partido, y en las políticas públicas.

En la provincia hay por lo menos tres grupos de intendentes bonaerenses (dos del conurbano y uno del interior) que ya empezaron a hacer públicas sus diferencias. Se le suman al menos una docena de legisladores provinciales del Gran Buenos Aires que son críticos y hasta vecinalistas aliados que buscan "independencia", disgustados por la última reforma política.

En medio de eso, Kirchner decidió empezar la reconstrucción de su figura partidaria en Chaco, lejos del escenario más complejo. Como diputado líder del peronismo, quiere que el 11 de marzo los gobernadores, con Capitanich a la cabeza, le organicen un acto multitudinario en Resistencia.

El ex presidente juega incluso con la posibilidad de conectarlo vía satélite con otra convocatoria, organizada por el Movimiento Evita, que lidera el ex piquetero Emilio Pérsico, prevista el mismo día, pero en la cancha de Atlanta.

Busca que la demostración de fuerza sea el comienzo del camino para relanzar el poder partidario. Y anular así cualquier intento de rebelión, hasta avanzar con su última esperanza: comandar la mesa que decida quién será el candidato peronista en 2011. Piensa, en realidad, en sí mismo. Cree que puede ser presidente otra vez.

ALIADOS Y REBELDES

* Hugo Moyano. Es el principal sostén político del kirchnerismo. Dice que su alianza es indestructible, mientras suma negocios y poder.

* Daniel Scioli. Nunca escuchó a los que le aconsejan alejarse de Kirchner. Será parte del operativo retorno del ex presidente al PJ.

* Jorge Capitanich. Organiza el acto de reasunción de Kirchner en el peronismo. Es uno de los gobernadores que más cerca se mantienen de la Casa Rosada.

* Sergio Massa. Tras su salida del Gobierno empezó a construir una opción al kirchnerismo en la provincia. Tiene contactos con De Narváez. Kirchner lo acusa de fogonear rebeldías.

* Horacio González. Es el jefe de la Cámara de Diputados bonaerense. Organizó una reunión en que 22 diputados expresaron críticas a Kirchner y Scioli. Está enfrentado con Balestrini, otro alfil K.

* Juan Manuel Urtubey. El joven gobernador de Salta tomó distancia prudencial del Gobierno. No rompió, pero habla con los disidentes y piensa en 2011.

* Alberto Fernández. Arma una estructura de políticos y técnicos paralela al kirchnerismo.

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