Kirchner reagrupa transversales

Prometió apoyo para sectores oficialistas que están fuera del justicialismo
Aunque está a punto de reasumir como jefe del PJ, Néstor Kirchner no quiere descuidar sus frentes de poder. A tal punto que no le interesa jugar a dos puntas, y casi sobre el filo del fin de semana se reunió en la quinta de Olivos con intendentes bonaerenses habitualmente críticos del justicialismo, que ya están armando un grupo oficialista por fuera del partido.

El ex presidente recibió a Mario Secco (Ensenada), Gustavo Arrieta (Cañuelas), Graciela Rosso (Luján), Aldo San Pedro (Bragado) y Francisco "Barba" Gutiérrez (Quilmes). Y buscó que se difundiera una foto del encuentro. Les habló de la situación política y apoyó que quieran tener un armado propio, que en 2011 termine articulado en un frente con el Gobierno.

Varios de los asistentes trataron de evitar sus cuestionamientos al PJ, pero recalcaron que pretendían una "construcción superadora y frentista". En ese mismo grupo confluyen el Frente Grande, el Partido Intransigente y el Frente Transversal, que conduce el líder social oficialista Edgardo Depetri.

El particular apoyo de Kirchner a jefes territoriales bonaerenses parece convertirse en otra señal interna para el PJ provincial, sostenidamente crítico de este tipo de construcciones, que Kirchner solía impulsar con ganas entre 2003 y 2005.

"Rearma en público para seguir mostrando autoridad y poder en medio de las internas", interpretó un peronista tradicional al tanto de las estrategias de Olivos.

La reunión tomó también ese cariz porque se dio justo en el momento más complejo de las peleas del peronismo bonaerense, después del almuerzo confesional en Pinamar, donde una veintena de diputados criticaron a Kirchner, al gobernador Daniel Scioli y al vicegobernador Alberto Balestrini.

Hoy, esos diputados rebeldes terminarán de intentar aquietar la polémica, con la anunciada solicitada que saldrá publicada en varios diarios y en la que respaldarán la vuelta del santacruceño a la jefatura del PJ. Un respaldo sobreactuado para evitar más grietas.

El propio Scioli ayer respaldó en público el regreso de su jefe político. "Hubo mucho consenso para pedirle que reasuma en el PJ, a partir de la experiencia y el espíritu militante que Kirchner tiene, para trabajar en este nuevo marco después de la reforma política", dijo el gobernador.

La misma reforma que inició parte de las diferencias de peronistas bonaerenses, asustados por miedo a quedar presos de la voluntad de Olivos y la dudosa suerte de Kirchner en 2011.

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