Kirchner quiere controlar su propia ENTel

Kirchner quiere controlar su propia ENTel
La Casa Rosada acusa a la empresa de telecomunicaciones de posición "monopólica" y asegura que pedirá al Congreso que cancele la concesión. Pretende evitar que el Grupo Clarín ingrese al negocio.
La advertencia que Julio De Vido hizo ayer confirma que el gobierno nacional fijó como prioridad para 2010 resolver la situación de Telecom Argentina. "Vamos a profundizar nuestra acción (en la Justicia). Y, de no prosperar en sede judicial las pretensiones del Gobierno, que son la defensa del justo derecho del Estado argentino y de los consumidores, vamos a enviar al Congreso la normativa necesaria para restituir al Estado nacional, en principio, la operación y la licencia", dijo el ministro de Planificación.

Sus palabras no hicieron más que evidenciar el interés del oficialismo por intervenir en el mercado de las telecomunicaciones. El kirchnerismo está trabajando en la presentación de la apelación al fallo judicial que dio lugar a una medida cautelar de accionistas de Telecom que buscan frenar el cronograma de desinversión que fijó la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia. Pero si en la Justicia, el proceso se traba, el Gobierno ya decidió que avanzará de todas formas y no descarta incluso reestatizar –total o parcialmente– la compañía.

La noticia tuvo repercusión internacional. Desde Nápoles, el presidente del Grupo Telecom Italia, Gabriele Galateri, sostuvo: "No estamos obligados a vender nada y dependiendo de las ofertas y de las propuestas financieras que lleguen de grupos interesados evaluaremos. Tenemos confianza en que al menos una parte de las instituciones argentinas tenga la capacidad y el equilibrio de juicio que es indispensable".

Desde el Poder Ejecutivo, sostienen que la intención es desmonopolizar un mercado altamente concentrado desde que fue privatizado. La oposición, en cambio, replica que lo que se pretende es castigar al Grupo Clarín –interesado en quedarse con una parte de Telecom– y premiar a empresarios afines, entre los que sobresale el consorcio que integran Eduardo Eurnekian y Ernesto Gutiérrez. Algo es indudable. El Gobierno hará todo lo posible para que Telefónica de España devuelva las acciones que compró en Telecom Argentina y venda.

De Vido explicó ayer que la apelación del Gobierno es contra la medida cautelar que aceptó la Sala de Feria de la Cámara Civil el 13 de enero pasado. Esa decisión suspendió las órdenes de desinversión que le había dado el Ejecutivo a los accionistas de la empresa italiana para que se desprendan de su parte antes del 25 de agosto próximo.

Aunque aclaró que reestatizar "no es lo que desea" el oficialismo, el ministro advirtió: "Que nadie se confunda, no nos va a temblar el pulso para hacer lo que tengamos que hacer si continúan estas chicanas judiciales. No nos van a imponer ningún escenario que sea contrario al libre juego de la oferta y la demanda, es decir que beneficie a monopolio alguno".

En Planificación argumentan que es un escándalo que dos empresas vinculadas societariamente controlen el 94 por ciento del mercado de telefonía fija, 70 por ciento de internet y el 70 por ciento del mercado de celulares. En base a ese razonamiento, sostienen que si el servicio corre peligro el Gobierno retomará la política que llevó adelante en casos como el de Aguas Argentinas, Thales Spectrum y el Ferrocarril San Martín.

Sin embargo, en un curioso reconocimiento hacia el menemismo, ayer De Vido sostuvo que el objetivo de "desmonopolizar el servicio de telecomunicaciones para hacerlo más eficiente en beneficio de los usuarios" está contenido en el Decreto 731 dictado de 1989 (firmado por Carlos Menem y elaborado por Roberto Dromi). No fue una invocación gratuita. El ex ministro de Obras Públicas de Carlos Menem es uno de los asesores principales de De Vido y de las empresas contratistas de obra pública que trabajan con el Gobierno.

Ayer, fuentes oficiales que conocen el trámite judicial en detalle dijeron a este diario que el Poder Ejecutivo ya asumió que Telecom Italia no quiere dar marcha atrás con la operación de venta a Telefonica de España. Según especulan en el Gobierno, la compañía de capitales italianos avanza en un acuerdo con los principales líderes de la oposición para demorar el proceso de venta más allá de 2011 y dilatar la resolución del entuerto judicial.

En 2009, el empresario y diputado Francisco de Narváez lo definió con claridad cuando se opuso a que Telecom hiciera alguna transacción "en las actuales condiciones de inestabilidad". No es un asunto menor. En el reportaje que le concedió hace una semana a Página/12, Néstor Kirchner reiteró que la disputa por la compañía fue el origen de la guerra con el Grupo Clarín. "Querían que nosotros hiciéramos lobby para que ellos la compraran", dijo.

En oficinas del Gobierno, anoche especulaban con la posibilidad de que la reestatización no sea total, sino parcial. "Puede haber una sociedad mixta, como sucede con Papel Prensa", le adelantó ayer a este diario un funcionario de medios del oficialismo. Así, la familia Wertheim, el propietario local que controla el 50 por ciento del paquete accionario no vería peligrar sus parte.

"Deben querer otro Recalde"

El economista y diputado nacional por la Coalición Cívica Alfonso Prat-Gay sugirió que el Gobierno quiere tomar el control de Telecom y colocar a un dirigente que le responda sin objeciones. "Me pregunto quién va a ser el Recalde del futuro ENTel. Es un ejemplo más del capitalismo de amigos que instauraron los Kirchner", sostuvo en referencia al desembarco del cuestionado Mariano Recalde –hijo del asesor de la CGT– en Aerolíneas Argentinas tras su estatización.

"Pasaron de querer vendérsela barata a un amigo del poder a quedársela gratis", ironizó el legislador ante las versiones de que el Gobierno de los Kirchner prerendía seducir a grupos económicos amigos para que compren las acciones que debía retirar Telecom Italia.

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