Kirchner quiere cambiar ley de quiebras a favor de empleados

Kirchner quiere cambiar ley de quiebras a favor de empleados
La ley actual favorece la venta a nuevos inversores. Kirchner quiere que se dé prioridad a las cooperativas de trabajo con financiamiento oficial
El ex presidente Néstor Kirchner prometió ayer modificar la Ley de Concursos y Quiebras aprobada en los 90 y defendió la recuperación de empresas por parte de los trabajadores.

"Se terminó la época en la que los empresarios vaciaban las fábricas, vendían el patrimonio, cuidaban sus cuentas personales y dejaban a los trabajadores en el calle", enfatizó Kirchner.

La recorrida por el partido de Hurlingham incluyó una visita a una curtiembre administrada por una cooperativa de trabajadores, donde destacó que ese tipo de "es un símbolo de que no se necesita ser un genio o recibirse en Harvard para administrar, porque aquí los trabajadores lo demostraron con toda responsabilidad".

En ese contexto, elogió el trabajo de Scioli y la Legislatura provincial para aprobar la ley de expropiación de la curtiembre.

"Por eso vamos a escuchar sus propuestas para modificar la ley de quiebras en el Congreso, que es una ley hecha en los 90 que perjudica a los que quieren salvar emprendimientos productivos", anunció Kirchner ante unos 300 obreros de la curtiembre.

Cambio de prioridad

La modificación de la Ley de Concursos y Quiebras que impulsará el ex presidente Kirchner en el Congreso después de las elecciones del próximo 28 de junio dará preferencia a los trabajadores para la adquisición de la empresa fallida.

Actualmente, existe un artículo 190 de la Ley de Concursos y Quiebras –que no se aplica– que prevé que "en toda quiebra, el síndico debe informar al juez dentro de los 20 días corridos contados a partir de la aceptación del cargo, sobre la posibilidad excepcional de continuar con la explotación de la empresa del fallido o de alguno de sus establecimientos y la conveniencia de enajenarlos en marcha".

"En la continuidad de la empresa se tomará en consideración el pedido formal de los trabajadores en relación de dependencia que representen las dos terceras partes del personal en actividad o de los acreedores laborales quienes deberán actuar en el período de continuidad bajo la forma de una cooperativa de trabajo", añade el artículo.

Además de no aplicarse en la práctica, la ley considera la posibilidad de mantener la empresa en marcha como algo excepcional, mientras que lo normal será liquidar los activos para resarcir a los acreedores según el grado de privilegio de cada cual.

Aunque habla de cooperativa de trabajadores, esa norma tampoco prevé que la propiedad de la empresa pase a esa entidad conformada por los ex empleados de la firma, lo que dio lugar a casos como los del Hotel Bauen, que una vez saneado por los trabajadores fue reclamado por el grupo empresario fallido, el que logró recuperarlo mediante una ley de la Legislatura porteña aprobada en medio de un proceso escandaloso.

Según los defensores de la modificación de la Ley de Concursos y Quiebras para mantener en marcha a las empresas, la versión de los 90 criticada por el presidente Néstor Kirchner dio privilegios a los acreedores bancarios y propició el desguace de las compañías fallidas.

En cambio, la modificación propuesta daría prioridad a que el juez otorgue a los trabajadores la posibilidad de continuar con la explotación, a cambio del pago de un alquiler, junto con la preferencia para la posterior adquisición de la empresa.

Para comprar la compañía, los trabajadores tendrían que compensar sus créditos laborales y obtener facilidades de bancos públicos o de la misma quiebra.

Esto es criticado porque desalienta la compra de la empresas por parte de terceros que podrían pagar mejores precios con los que compensar al resto de los acreedores y que además aportarían financiamiento más genuino. Se opina que los trabajadores iniciarían la explotación con ayuda oficial, pero luego tendrían dificultades para continuar el proceso.

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