"Kirchner quiere atar a los niños pobres"

Lo dijo Carrió, al criticar el plan oficial que daría cobertura sólo a la población de bajos recursos
"Hay que evitar una nueva trampa. Kirchner está pensando cómo atar a los niños pobres y a sus padres para la próxima votación."

Con la mira puesta en el kirchnerismo, pero también en el electorado de centroizquierda que el 28 de junio último optó por Fernando "Pino" Solanas, Elisa Carrió defendió ayer su viejo proyecto de ingreso ciudadano universal para niños y adolescentes y criticó la iniciativa que el Gobierno estaría por llevar adelante con el apoyo de la Iglesia.

"Vamos a convencer a algunos miembros de la Iglesia, que, tal vez, están confundidos", afirmó ayer Carrió, en el Instituto Hannah Arendt, al que llegó para acompañar un trabajo de investigación de la red de jóvenes de la Coalición Cívica sobre la dramática situación de miles de adolescentes pobres en la provincia de Buenos Aires.

Carrió, que se reunirá con monseñor Jorge Casaretto hoy, en el encuentro de la Pastoral Social, para informarle sobre su postura, rechaza el plan del Poder Ejecutivo, que planea enviar al Congreso una propuesta de subsidio de $ 135 a cerca de tres millones de niños cuyos padres tienen ingresos bajos o en negro. "Si el proyecto de ley es sólo para los pobres, ellos van a terminar siendo esclavos de Kirchner", destacó la diputada electa.

Durante la conferencia, el ex titular del Banco Central Alfonso Prat-Gay reforzó la postura de su jefa política. "Quieren tener a los pobres en un puño, pero nuestro proyecto apunta a lograr una sociedad más justa", afirmó el diputado electo, y luego apuntó contra el diputado de la CTA Claudio Lozano, que también tiene entre sus banderas la asignación universal por hijo. "Los que decían que había que cerrar el Congreso hasta que no se debatieran los temas sociales terminaron apoyando al Gobierno en la ley de medios", ironizó el economista y reciente candidato a diputado porteño.

La embestida conjunta no es casual. Desde las elecciones del 28 de junio, Carrió y su grupo de dirigentes de confianza apuntan a recuperar al electorado de centroizquierda, que en la Capital optó por Solanas por encima de la lista encabezada por Prat-Gay. En esa movida por recuperar la iniciativa y el electorado histórico de ARI y la Coalición Cívica está incluida también la decisión de Carrió de meterse de lleno en la discusión política bonaerense.

Además de apoyar una nueva conducción partidaria en el distrito porteño, encabezada por Adrián Pérez, Carrió quiere discutir una nueva agenda parlamentaria opositora que no sólo englobe a la oposición, sino que también obligue a la centroizquierda en el Congreso a definir "si está o no con el Gobierno". Allí están incluidos no sólo Solanas y Lozano, sino además sus ex compañeros hoy en Solidaridad e Igualdad (SI), que encabeza Eduardo Macaluse.

Entre los principales temas de la agenda, que Carrió discutirá hoy con el titular de la UCR, Gerardo Morales, desayuno de por medio, figuran el ingreso ciudadano universal y la creación de comisiones investigadoras para temas sensibles al pensamiento progresista: el uso de los recursos naturales, el manejo de la obra pública y los fondos de la Anses. Para más adelante quedarán la reforma del Consejo de la Magistratura y la del Indec.

Bronceada y de buen humor, Carrió se emocionó con las imágenes del video que describe la situación de los menores bonaerenses en riesgo. Los jóvenes de la CC fueron muy duros con el gobernador Daniel Scioli, que siempre tuvo una buena relación personal con la propia fundadora de ARI. "Mientras la pobreza y la marginalidad aumentaban, el gobernador hacía campaña para Néstor Kirchner", afirmó uno de los coordinadores del evento, Andrés Domínguez, mientras Carrió asentía, muy seria.

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