Kirchner promueve a Massa como candidato en la provincia

Sin embargo, el jefe de Gabinete no quiere salir de la Casa Rosada para ser diputado. Por: Mariano Obarrio
La oposición se recompone en diversas coaliciones y ese dato preocupó en Olivos. El ex presidente Néstor Kirchner les adelantó a varios dirigentes peronistas que el jefe de Gabinete, Sergio Massa, es el político oficialista que mejor mide en las encuestas y que, si las elecciones fueran hoy, encabezaría la lista de candidatos a diputados bonaerenses para las elecciones de 2009.

Según confiaron a LA NACION altas fuentes oficiales, existen otras figuras en los planes del jefe del PJ para el distrito que más lo desvela. Uno es el ministro del Interior, Florencio Randazzo, uno de sus máximos operadores políticos dentro del gabinete de la presidenta Cristina Kirchner y en la política territorial bonaerense. Otro es el director de la Anses, Amado Boudou, que levantó su perfil tras la estatización de los fondos de la jubilación privada. Y es quien tendrá un manejo de recursos decisivo desde ahora hasta el 25 de octubre próximo, día de los comicios.

Por ahora, Kirchner descartó su propia candidatura. Su imagen declinó en Buenos Aires entre sectores independientes. Y no quiere someter su figura a un riesgo tan grande como sería perder las elecciones. "Sólo será candidato si es muy necesario para el proyecto", dijo a LA NACION un allegado al líder del PJ.

Más que las candidaturas, en la Casa Rosada presienten que en los próximos comicios influirá el estado de la declinante economía y el desgaste del propio gobierno.

En ese contexto, la unificación de la oposición no cayó bien en Olivos. Kirchner la comparó de inmediato con la Alianza que padeció la crisis de 2001. La unión entre la Coalición Cívica, la UCR y el socialismo amenaza al oficialismo en distritos de peso electoral: Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Capital Federal. Las elecciones bonaerenses cobraron así un mayor valor político para el kirchnerismo.

Y en Buenos Aires no sólo peleará contra Elisa Carrió, Gerardo Morales y Margarita Stolbizer. También pulseará contra el peronismo disidente que encabezan Eduardo Duhalde, Francisco De Narváez y Felipe Solá. Se trata entonces de una elección interna abierta en el PJ, que dividirá el voto peronista. Por eso, el dispositivo de Kirchner para 2009 incluye a Massa, conocedor del PJ y con popularidad superior a 30 puntos.

Pero Massa no tiene los mismos planes. "No me veo sentado en una banca. Me siento mejor en la función ejecutiva que en la legislativa", les comentó el jefe de Gabinete a varios intendentes congregados el jueves pasado en un acto en Pilar, según dijo uno de ellos a LA NACION.

No le convence tampoco la idea de ser candidato y luego pedir licencia a la banca para ejercer un ministerio. ¿Y si Kirchner insiste? "No hay que apresurarse, falta mucho. Pueden pasar muchas cosas. Sólo en junio hablaré de política", los tranquilizó el jefe de Gabinete.

Massa sostiene que se debe impulsar una estrategia más renovadora: una lista encabezada por la ministra de Salud, Graciela Ocaña, el titular de Ingresos Públicos bonaerense, Santiago Montoya, y Randazzo, con un orden que surja de los resultados de las encuestas. Pero el kirchnerismo comenzó a reactivar el aparato electoral del PJ con la mira en Massa.

Esa fue la tónica de un acto que se realizó ayer en Mar del Plata entre varios sindicatos (pesca, guardavidas y vendedores ambulantes) y en el cual el nombre de Felipe Solá, un kirchnerista hasta hace una semana, fue denostado.

Comentá la nota