Kirchner presionó a los rebeldes y ahora le piden que reasuma en el PJ

Se difundirá una solicitada de apoyo de los diputados que lo criticaron.
Mañana, temprano, Néstor Kirchner recibirá la lisonja política de los diputados bonaerenses oficialistas -a través de una solicitada- con el pedido formal para que asuma en el PJ, después que parte de ese mismo bloque parlamentario hiciera trascender, con intencionalidad, algunas críticas a los métodos de conducción del ex presidente.

La secuencia se inició el 25 de enero, en Pinamar. El presidente de la Cámara de Diputados provincial, Horacio González, había convocado a los legisladores del FPV para el armado de la agenda 2010. Una veintena de ellos consumió asado, con más fruidez que atención en la cartelera de temas legislativos. Después, con los ánimos relajados, alguien deslizó algún cuestionamiento al "autoritarismo" expresado en las actitudes de Kirchner. Otro agregó preocupación por la "falta de señales de gestión" de Daniel Scioli, y como la charla transitaba mansa, desde un rincón también surgió la crítica al vicegobernador, Alberto Balestrini, por su presunta autonomía decisional ("se corta solo", dijeron).

Nada grave. Apenas espasmos de sobremesa. Chillidos que Kirchner conoce. Lo agraviante para él fue la trascendencia del episodio que procuraron algunos de los presentes. González y el presidente del bloque, Raúl Pérez, quedaron en la mira. La primera reacción fue estimular el desplazamiento del platense Pérez. Hubo presión. Atribuyeron al jefe del bloque sintonía con el esquema electoral disidente de los intendentes Pablo Bruera (La Plata) y Sergio Massa (Tigre). Y de González recordaron su intento de pelear la presidencia del PJ bonaerense, contra la orden kirchnerista de apoyar a José María Díaz Bancalari.

Esta semana se equilibraron las cargas. ¿Qué hubiera pasado si el empujón a los responsables terminaba en ruptura parcial?. El oficialismo tiene 37 bancas en Diputados sobre 92, lejos de la mayoría que dispuso hasta el 10 de diciembre. Daniel Scioli no puede permitirse una actitud sancionatoria, sin arriesgar su propia gestión. Y por eso, el miércoles almorzó con González, quien para entonces ponía toda su energía en desmentir la supuesta rebelión.

Ambos acordaron rápidamente. La Provincia está condicionada por la ayuda del Ejecutivo nacional. Hace una semana recibió un aporte de 200 millones de pesos. Es un adelanto que será descontado en los próximos meses con la coparticipación. Antes, en diciembre, Scioli tuvo el auxilio de 1200 millones, en carácter no reintegrable, para cumplir con las prestaciones básicas. No necesitó explicarle al diputado que 10 mil millones de pesos de déficit para el presente ejercicio resulta otra razón poderosa para evitar enemistarse con el poder central. Resultado: la solicitada de apoyo a Kirchner y al Gobierno nacional.

Con menos rigor científico que el corsi e ricorsi aplicado a los sucesos históricos que plantea el filósofo Giambattista Vico, los charlistas de Pinamar confirmarían la teoría del avance y retroceso en todos los ciclos políticos.

En una oficina de Diputados se es escribía anoche: "Estamos convencidos que la continuidad del actual modelo nos coloca en el camino de la grandeza nacional y la felicidad del pueblo argentino".

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