Kirchner prepara la guerra de los dólares

Por Martín Rodríguez Yebra

Néstor Kirchner camina desesperado por los pasillos de Olivos, incendia los teléfonos, da órdenes, jura venganzas? Tiene una obsesión: borrar del calendario el agitado enero de derrotas políticas y revelaciones incómodas sobre sus hábitos financieros.

El Gobierno entero, sus operadores y legisladores incondicionales se despliegan para revivir como sea el Fondo del Bicentenario. El día D es el 3 de marzo, cuando -según se coordinó en Olivos- las dos cámaras del Congreso discutirán el DNU que dispuso el giro al Tesoro de las reservas de libre disponibilidad del Banco Central. El respaldo de una sola cámara convalidaría el decreto. La oposición tiembla. "La foto del tablero de Diputados o del Senado con una mayoría oficialista nos haría retroceder un año en el tiempo", se confiesa un encumbrado líder opositor.

Un año atrás, el Gobierno dominaba el Congreso, Kirchner no había perdido las elecciones y la oposición no había ganado la pelea por el reparto de poder de la Cámara baja.

La guerra por los dólares ya es simbólica. Podría resucitar al Kirchner fuerte. O confirmar su paulatino ocaso, que envalentona a políticos y a jueces acostumbrados a la cautela. "Néstor la plata la va a conseguir. Lo que está en juego es la sensación de poder", dice un peronista que sueña con 2011.

En la UCR y Pro también vaticinan que el Gobierno conseguirá financiarse. Con Marcó del Pont en el Banco Central se asegura el acceso a dinero para tapar el hueco fiscal. El Fondo sería un plus; combustible para una máquina política que funciona con poder concentrado y sumisión financiera. En el kirchnerismo esbozan la teoría de la lluvia de dólares para lanzar medidas espectaculares y reflotar el "modelo". Para que Kirchner vuelva con ímpetu a la jefatura del PJ y para partir a la oposición, como pasó en los debates por la ley de medios o por el fin de las AFJP.

El escenario de batalla principal es el Senado. Allí, el oficialismo tiene 35 votos. Le faltan dos para ganar. La oposición cree sumar 34.

El pampeano Carlos Verna se para en el medio, con su crucial bloque de dos. Lo buscan radicales y peronistas. A ambos les dijo que quiere presidir la Comisión de Presupuesto y que espera ayuda para La Pampa. Algunos opositores se ilusionan con él: el martes le escribió a Julio Cobos para pedirle que no convalidara la remoción de Martín Redrado en la comisión que analizó su gestión. Otro equilibrista es Horacio Lores, hombre del gobernador neuquino. Fue crítico del manotazo a las reservas, pero ha sido aliado habitual del Gobierno.

Los gobernadores que han llamado a la Casa Rosada estos días hablan de una ruta y les responden con el Fondo del Bicentenario. ¿Quieren auxilio? Hay dólares en el Central. El DNU que frenó la Justicia autorizaba al Gobierno a usar más del doble que los 6500 millones que decía necesitar para garantizar pagos de deuda.

Hay provincias muy frágiles. La radical Catamarca, por caso, viene pagando sueldos con regalías mineras. ¿Qué harán los legisladores del gobernador, si la oferta es ayuda a cambio de votos? Kirchner tiene un doctorado en leer debilidades ajenas, aun cuando en el camino deja las propias tan a la vista.

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