Kirchner se pone en forma

Kirchner se pone en forma
Encuentros en Olivos, charlas con el gobernador Daniel Scioli, conversaciones con los intendentes forman parte de la batería de Kirchner para reanimar las expectativas electorales de su tropa. Su nombre y el de Scioli reaparecen como posibles candidatos.
El ex presidente Néstor Kirchner se está poniendo nuevamente en carrera a juzgar por las reuniones políticas que intensificó en los últimos días y la decisión de salir a caminar el conurbano para reunirse con militantes y darles su visión de cómo está el Gobierno política y económicamente, y las perspectivas que ve para el año que viene y el 2011.

La semana pasada había recibido en la residencia de Olivos al gobernador bonaerense Daniel Scioli y a algunos intendentes y legisladores y el martes se juntó con un grupo de jefes comunales de la tercera sección electoral, el sur del Gran Buenos Aires.

Con Scioli repasó cómo había quedado el espacio político que comparten después de los dos meses transcurridos desde la derrota electoral del 28 de junio. El gobernador le contó los planes recaudatorios que tenía para paliar el déficit fiscal y el ex presidente le anticipó los planes de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner para auxiliar a las arcas provinciales.

A los intendentes les pidió que siguieran trabajando fuerte junto a Scioli –una de las cartas del kirchnerismo para 2011– y les dio una visión optimista del futuro económico, haciendo eje en la idea de que hacia noviembre o diciembre se notaría el repunte de la actividad económica y que el año próximo será mucho más aliviado en ese sentido.

Kirchner también se mostró confiado en que el espacio político que conduce podrá recapitalizarse después de un año y medio aciago, que comenzó con la pelea de las cámaras agropecuarias en marzo del año pasado y fue coronado con la derrota electoral en la provincia de Buenos Aires, que diluyó por completo el hecho de que el kirchnerismo fue la fuerza que más votos sacó en todos el país.

Como es su costumbre, exhibió a sus interlocutores encuestas que no muestran al oficialismo en tan mal estado como podría suponerse e incluso en las charlas rondó el tema de las candidaturas presidenciales. Las fuentes consultadas por Página/12 cuentan que se fueron de Olivos con la idea de que el kirchnerismo tendrá su propio candidato en 2011 y que por lo que se ve hasta ahora los únicos nombres que circulan son los de Kirchner y Scioli, aunque escucharon algún elogio para el chaqueño Jorge Capitanich y tuvieron la certeza de que Kirchner no dará su apoyo de ninguna manera a la eventual candidatura del senador santafesino Carlos Reutemann.

Buena parte de la charla con cada uno de sus contertulios lo llevó el proyecto de ley de Servicios de Comunicación Audiovisual. Kirchner explicó detalladamente sus alcances y dio los contraargumentos sobre las críticas de la oposición, en especial aspectos que son señalados como negativos y en verdad directamente no existen en el proyecto, como que el Estado impondrá contenidos a los medios de comunicación o que cada dos años se revisarán las licencias a los adjudicatarios.

Kirchner le pone a la aprobación de esta ley una carga de divisoria de aguas y de cuestión crucial para el gobierno de su esposa en lo inmediato y para los presidentes que la sucedan. Se mostró optimista con los números que están punteando tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado, pero sabe que los intereses económicos que enfrenta el oficialismo con ese proyecto son muy fuertes. Nadie lo dice, pero en el Gobierno subyace el temor de que algunos legisladores no puedan evitar la tentación a la que quizá sean sometidos y terminen votando en contra.

Con los intendentes repasó el estado financiero de cada municipio, confirmó que en ningún caso las obras se habían parado después de las elecciones y escuchó las necesidades de los jefes comunales. "Los intendentes somos llorones por necesidad, así que siempre estamos mangueando; ésa fue la parte más larga de la reunión", contó uno de ellos a este diario. Kirchner tomó nota y le pidió al ministro del Interior, Florencio Randazzo, que atendiera cada caso y los coordinara con el ministro Julio De Vido.

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