Kirchner pierde votos todos los días

Por Luis Majul

Néstor Kirchner pierde votos todos los días. En esto, todos los encuestadores coinciden: desde los que son contratados por el gobierno hasta los que tienen como clientes a los más importantes líderes de la oposición. Pero eso no significa, todavía, que el 28 de junio próximo caiga derrotado en la provincia de Buenos Aires

Significa solo eso: que aún gana, pero que cada hora que pasa aumenta la posibilidad de la derrota. Al mismo tiempo, el acuerdo De Narváez Solá, es una de las peores noticias que pudo haber recibido el ex presidente en el último tiempo. El, y la mayoría de quienes lo aconsejan, estaban seguros de que tarde o temprano los diputados nacionales iban a romper. Descontaban que la ambición y el ego de ambos los haría separar antes del cierre de las listas. Para colmo, todos los encuestadores coinciden en que el acuerdo De Narváez Solá, con el apoyo de Mauricio Macri y el acompañamiento de Gabriela Michetti, es la mejor oferta que puede haber para perder por poco e incluso ganarle, también por poco, al oficialismo en la provincia de Buenos Aires.

El mejor escenario. El fin de semana pasado Macri terminó de analizar una batería de encuestas. Tenía en la mano los números de tres escenarios.

Uno, el de la ‘megalianza’ con la presencia estelar no solo a los actuales ‘socios’ sino también de Margarita Stolbizer, Elisa Carrió y Julio Cobos, no solo no les aseguraría el triunfo. También les restaría votos frente a Kirchner. O mejor dicho, llevaría a muchos peronistas a votar al oficialismo con la nariz tapada, solo para no hacerlo por los radicales o ‘la gorila’ Carrió.

Otro escenario que mandó a medir fue el de la posible salida de Felipe Solá, incómodo por no poder encabezar la lista y por sus manifiestas incompatibilidades políticas con él y de Narváez. - En ese caso perderíamos con Kirchner por poco, pero igual haríamos un excelente papel- le indicó la muestra.

El mejor escenario electoral sería, según el estudio, el que finalmente se dio: con De Narváez primero, Solá dentro de la lista para darle energía política al acuerdo y Michetti al frente de la campaña en la ciudad pero también apoyando a sus colegas en la provincia de Buenos Aires.

Gabriela vs Lilita. Con otra encuesta en la mano, y después de explicarle por enésima vez que el anticipo de las elecciones decidido por Kirchner los obligaba a ‘poner toda la carne en el asador si de verdad queremos cambiar este país’, Mauricio convenció a Gabriela que debía ser candidata a diputada nacional y si es necesario, vencer a Elisa Carrió en la ciudad de Buenos Aires.

Cuando todavía no empezó la campaña, las sondeos mandados a pedir por Macri la colocan a Michetti entre 10 y 15 puntos por encima de Carrió, y con mayor distancia todavía de Aníbal Ibarra y Jorge Telerman.

El tiempo no para. De ahora en adelante se podría decir que ganará más el que se equivoque menos.

De Narváez hace rato que está en campaña, y Solá comprendió que el tiempo de descuento comenzó el día en que Cristina anunció que se enviaría al congreso el proyecto de ley de adelantamiento de las elecciones.

Ellos, que aparecen como ‘lo nuevo por conocer’ frente a ‘lo malo conocido’ proclamarán sus candidaturas cuánto antes para obligar a Kirchner a hacer lo mismo, y someterlo así a un mayor tiempo de desgaste hasta el día de la elección.

En cambio Michetti se tomaría su tiempo para el lanzamiento, porque una campaña más breve y contundente le quitaría a sus adversarios la posibilidad de atacarla más a fondo, y quitarle los votos que ya tiene asegurados.

El gobierno adelantó la votación porque sospechaba que en octubre se acrecentaría la posibilidad de una derrota. Pero ahora sabe que junio tampoco le asegura la posibilidad de una victoria contundente.

¿Alguien puede imaginar a Néstor cruzado de brazos, a la espera de un futuro sin poder?

Los días políticos que vienen serán apasionantes.

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