Kirchner no se va, pero Cobos y Reutemann todavía generan dudas

Por Luis Majul

Cómo llegará el Gobierno al final de su mandato, dentro de casi dos años? ¿Quién será capaz de reemplazar con éxito a Cristina Fernández, después de casi ocho años de manejo discrecional del poder político y económico? Estas son las dos preguntas desesperadas que se repiten en los círculos de quienes manejan los grandes negocios de la Argentina, pero también entre los profesionales que deben tomar decisiones de mediano y largo plazo.

La respuesta a la primera pregunta es que hoy no existe razón de peso para dudar de que esta administración gobernará hasta el último minuto. Es más: quizás Néstor Kirchner ensaye durante este año su último intento de reconciliación con la clase media, parado en los pronósticos de crecimiento de la economía, y con la firme intención de presentarse como candidato a presidente en 2011. Aunque la mayoría de los analistas afirman que su imagen negativa es irremontable, la intención del ex presidente aportará cierta fortaleza política a la gestión de su mujer. Es decir: la percepción de que el Gobierno todavía no renunció a administrar la Argentina. Una remake de la presión que Kirchner ejerció sobre Cristina Fernández para abandonar el gobierno en 2008, después del voto no positivo del vicepresidente Julio Cobos es una posibilidad que hoy no tiene en la cabeza ningún integrante del círculo íntimo del matrimonio presidencial.

La respuesta a la segunda pregunta es más incierta. Todavía faltan las internas abiertas y después la campaña presidencial, pero muchos argentinos y no solo los que necesitan información de primera mano, intuyen un panorama complejo y poco auspicioso.

Daniel Scioli y Mauricio Macri están golpeados, pero de ninguna manera fuera de carrera. ¿Francisco De Narváez logrará que la Corte falle a favor de su pretensión de ser Presidente a pesar de haber nacido en Colombia? Lo de Eduardo Duhalde ¿va en serio o está destinado solo a ‘sacar al loco‘, como dice que le reclamó un productor ganadero? Julio Cobos sigue primero en las encuestas pero ¿podrá gobernar la Argentina un radical de buenos modales sin una alianza con los sindicatos de Hugo Moyano, los gobernadores peronistas y los dirigentes sociales cuyo poder se asienta en los planes que recibe el Gobierno? Carlos Reutemann sigue deshojando la margarita pero ¿podrá conducir un gobierno con bomba de tiempo incluida un hombre tan especial, tan poco comunicativo que se encierra durante semanas en su casa de campo y no le atiende el teléfono a alguien que no sean sus parientes? Por lo pronto, el velocísimo y sospechoso sobreseimiento en la causa por presunto enriquecimiento ilícito del matrimonio presidencial es leído por quienes deciden como una muestra de que el kirchnerismo todavía no murió, y que su capacidad de daño sigue intacta.

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