Kirchner pasó lista a sus supervillanos

Kirchner pasó lista a sus supervillanos
El ex presidente incluyó como parte de una "conspiración permanente" al Grupo Clarín, la UCR, Cobos, Redrado e incluso a la jueza que falló contra los decretos de la presidenta Cristina Fernández. "Generan una máquina de impedir", se quejó.
En su primera aparición pública del año con un almuerzo y un breve acto en Santa Teresita, un Néstor Kirchner desatado desplegó un amplio repertorio de acusaciones y denuncias. Con la fallida expulsión del presidente del Banco Central, Martín Redrado, como fondo conceptual, Kirchner aseguró que existe "una conspiración permanente" en contra del Gobierno y culpó al Grupo Clarín, a la UCR, a Julio Cobos, a Redrado y a la jueza María José Sarmiento, que suspendió el decreto oficial por el cual se había echado a Redrado.

El ex presidente llegó al mediodía al Club de Golf de Santa Teresita para compartir un almuerzo con unos quinientos militantes del oficialismo. El gobernador Daniel Scioli; el titular de la SIDE, Héctor Icazuriaga, y el asesor personal de Kirchner, Juan Manuel Abal Medina, entre otros, compartieron mesa y acto con el actual diputado.

El papel de jefe de la "conspiración", según Kirchner, quedó para el CEO y propietario del Grupo Clarín, Héctor Magnetto, uno de los principales enemigos públicos del Gobierno desde la sanción de la Ley de Medios.

"Quien está a cargo de la conspiración es el señor Magnetto. El Grupo Clarín quiere que los argentinos voten y ellos sigan gobernando la Argentina como hicieron siempre", denunció el ex presidente Kirchner.

Hubo un capítulo aparte para Julio Cobos, quien avaló una sesión especial del Senado para analizar los decretos presidenciales que echaron a Redrado y ordenaron pagar deudas con fondos del Central.

Kirchner vinculó al vicepresidente con los intereses de Clarín. Opinó que "nunca vi en la historia de la democracia que alguien sea vicepresidente y candidato a presidente del partido opositor. Obviamente, asesorado; es un claro empleado de Clarín". E insistió en que el vice radical "es candidato del partido que dejó. La verdad es que los amigos de ese partido tienen bastante poca creatividad o muy pocos dirigentes".

Al grupo de militantes peronistas que se acercaron a la ciudad balnearia, Kirchner les propuso tomar la casi postulación presidencial de Cobos con "una sonrisa dolorosa".

Por contraste, elogió a su ex vicepresidente Daniel Scioli. Desde el palco del club costero, miró a los ojos al actual gobernador y reveló que "hoy me decía Cristina: ‘Claro, vos lo tuviste a Daniel’. Tiene razón Cristina, Daniel; vos hiciste nada más que lo que tenías que hacer, un excelente vicepresidente".

Vía Cobos, Kirchner también castigó a su partido original, la UCR, cuyos dirigentes alientan la resistencia de Redrado al frente del BCRA. El ex presidente se quejó de que "los radicales, que hablan tanto de calidad institucional, ¿por qué no dicen nada de que el vicepresidente no cumple su rol? Él acordó un programa para gobernar con nosotros. Si ellos se lo quieren llevar, que se lo lleven; en la democracia todos pueden elegir", y volvió a preguntarse cómo el partido radical está apoyando semejantes cosas.

Puntualmente sobre el radicalismo, Kirchner aseguró que "están generando una máquina de impedir", y recordó que "ya voltearon dos veces la Argentina: en el 88 dejaron al país sin reservas y en 2001 se fueron en helicóptero". A Redrado, también lo incluyó dentro de la "conspiración" anti-K. Recordó sobre el todavía presidente del Central –que asumió en 2004 en reemplazo de Alfonso Prat-Gay y se mantuvo durante todo el mandato de Kirchner– que "cuando pagué la deuda con el apoyo del presidente del Banco Central, pagué 10.000 millones de 28.000 millones que había; y él, ex presidente del BCRA, apoyó todo. Es para que vean cómo funciona la operación conspirativa en la Argentina". Ya habiendo fustigado a la principal empresa periodística de la Argentina, al mayor partido opositor, al crédito de ese partido y a Redrado, el inesperado adversario K, el ex presidente criticó a una jueza: María Sarmiento, quien frenó la expulsión por decreto de Redrado y la constitución del Fondo del Bicentenario para pagar deudas. "¡Qué vergüenza lo que ha hecho, señora jueza! No quiso recibir la apelación del Gobierno. Espero que los poderes internos de la Justicia hagan lo que corresponde por su actitud", bramó Kirchner, quien arrancó con todo en su programada gira por el interior del país, antes de comenzar en su nuevo puesto de diputado.

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