Los Kirchner ordenan un debate sin más cambios

Quieren que no haya margen para dilaciones
Prudencia y silencio táctico. Eso ordenó el matrimonio Kirchner tras la media sanción en la Cámara de Diputados del proyecto de ley de medios audiovisuales. Pero puertas adentro la euforia se derramó en el Gobierno en las primeras horas del día, y sólo se vio opacada con la orden del vicepresidente Julio Cobos de discutir el proyecto en cinco comisiones del Senado.

Anoche, en la Casa Rosada hubo un fuerte malestar no sólo por la movida del vicepresidente para ampliar los plazos de debate en la Cámara alta, sino también por el documento que emitió con un llamado al consenso, que provocó otra vez críticas a su rol dentro del Poder Ejecutivo. Según pudo saber LA NACION, la presidenta Cristina Kirchner contraatacó: ordenó a su tropa de legisladores que no modifiquen el proyecto que aprobó la Cámara de Diputados tras la media sanción de anteayer. Fuentes oficiales confiaron ayer que el texto ingresará la semana próxima, cuando Cobos ya esté a cargo de la presidencia por el viaje de la jefa del Estado a Nueva York, que partirá pasado mañana por la noche. Eso lo inhabilitará para decidir.

Puertas adentro Néstor Kirchner se encargó de explicitar su regocijo ante sus diputados con el triunfo de la ley de medios. Estuvo pegado al teléfono. Su primer contacto del día fue con Agustín Rossi, el jefe del bloque oficialista en la Cámara baja.

Quienes vieron ayer al ex presidente coincidieron en destacar que estaba "eufórico" con los 147 votos que había conseguido. Siguió la votación en la quinta desde Olivos. La Presidenta se sumó a la cena para ver el final con el secretario de Inteligencia, Héctor Icazuriaga, y el secretario legal y técnico, Carlos Zannini, ambos integrantes del elenco estable que suele almorzar y cenar en la casona presidencial.

El aluvión de avales revitalizó al matrimonio. "Esta ley la querían sacar todos los políticos, pero la oposición necesitaba que el Gobierno fuera el que pagara el costo político", comentó ante LA NACION un funcionario del riñón kirchnerista, que suele transmitir con precisión la palabra de Néstor Kirchner.

En la Casa Rosada había ayer una suerte de reivindicación de esa teoría del matrimonio después de lo que deparó el debate en particular del proyecto. Kirchner percibió la estocada final cuando la oposición integrada por la UCR, Pro y el peronismo disidente dejó la sesión y evitó el debate en particular para no convalidar toda la ley. Hubo alivio al advertir que el artículo que dispone un año de plazo para que los licenciatarios se ajusten a la nueva ley, uno de los puntos más resistidos por la oposición y por los aliados al Gobierno, avanzaba sin cambios gracias a la ausencia opositora.

Ni Néstor ni Cristina Kirchner creen en la improvisación de los bloques adversarios, refuerzan en Balcarce 50. Insiste un funcionario con despacho en la Casa Rosada: "Todos querían que la ley saliera y dejaron pasar la oportunidad de hacer cambios. Por algo fue".

Sin embargo, mantienen la cautela. "No vamos a festejar antes de tiempo", decía anoche un vocero. El recuerdo de la caída de la resolución 125 en el Senado está más presente que nunca y el operativo de la AFIP en Clarín , la semana pasada, que provocó una andanada de críticas, hizo que la Casa Rosada se resguardara en la prudencia. Saben que en la votación en particular la oposición en el Senado podría aprovechar la oportunidad que anteayer dejó pasar.

"Podríamos haberla cambiado"

* El subsecretario general de la Presidencia, Gustavo López, cuestionó a la oposición por no dar el debate sobre los medios y afirmó: "Si se hubieran quedado, podríamos haber reformado la ley y se hubiera subido de uno a tres años el plazo para que los grupos vendan las licencias, radios o señales", dijo a La Nacion.

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