Kirchner ofrece cargos para controlar el Congreso

Denuncian presiones y propuestas a legisladores de la oposición
El gobierno de Cristina Kirchner y sus principales diputados desataron desde anteayer una feroz ofensiva en el Congreso para torcer voluntades del PJ disidente, del radicalismo y de la izquierda, con el fin de desbaratar el pacto opositor que busca controlar la Cámara de Diputados y limitar al kirchnerismo desde el jueves próximo, cuando se renueve su composición.

El operativo lo dirige Néstor Kirchner desde la residencia presidencial. "Está preocupado por perder la mayoría y los convoca a Olivos", admitieron a La Nacion fuentes gubernamentales y parlamentarias. La oposición pretende controlar las comisiones legislativas y las vicepresidencias del cuerpo.

Las fuentes dijeron que emisarios kirchneristas tentaron a tres diputados del PJ disidente: Lorena Rossi, Beatriz Daher y César Albrisi, y buscaron seducir a radicales de Corrientes y de Catamarca, gobernadas por la UCR, pero asfixiadas en sus finanzas. Felipe Solá denunció que Oscar Parrilli, secretario general de la Presidencia, había llamado a Lorena Rossi para tentarla con cambiar su voto a la hora de dirimir el control sobre las comisiones.

El jueves próximo, en la sesión preparatoria, la oposición acordó unificarse y pelear la mayoría en las comisiones y la vicepresidencia de Diputados, tal como informó La Nacion en su edición de ayer.

Esa es la clave para impedirle al kirchnerismo la sanción de todas las leyes que se proponga, tal como ocurrió hasta ahora.

Similares presiones se desataron sobre los cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti, peronista distanciado de la Casa Rosada pero con necesidades financieras.

Hubo llamados inesperados y hasta mensajes de texto en los celulares. "Los están convocando para hablar el lunes (por mañana) en Olivos con Kirchner. Ofrecen cargos, presidencia de comisiones, recursos para sus provincias a cambio de no votar con la oposición", aseguró un miembro del peronismo disidente.

Los allegados a Solá aseguraron que Rossi, Daer y Albrisi declinaron las presiones oficiales.

En la Casa Rosada confiaron a La Nacion que Parrilli se ocupa de los opositores de centroizquierda. Rossi proviene del Frente Grande.Pero se mencionó a otros mensajeros oficiales, como Florencio Randazzo, ministro del Interior, y el jefe del bloque de diputados del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, que negó su participación, al ser consultado por La Nacion.

Contraataque

El ex presidente Kirchner, que el jueves asumirá como diputado junto a otros 128 legisladores electos el 28 de junio, desistió de viajar al Vaticano, donde la Presidenta visitó ayer al papa Benedicto XVI, para comandar la operación dirigida a quebrar la nueva mayoría opositora.

Nunca el kirchnerismo quedó tan vulnerable y tan lejos de alcanzar en la sesión especial el número clave de 129 votos, que representa la mayoría en la Cámara. La oposición asegura tener de 135 a 138 votos. "Yo no creo que lleguen", dijo Rossi a La Nacion. Y se manifestó esperanzado en lograr 129; kirchneristas más realistas hablan de 122 a 127 apoyos.

"Consigan 129 votos y nos llevamos todo. Ni piedad con la oposición", fue la orden de Kirchner a sus diputados. Desde entonces, los despachos de Rossi y del presidente de la Cámara baja, Eduardo Fellner, recibieron desfiles incesantes de legisladores que cotizan su voto como oro.

La chequera oficial buscará preservar la presidencia del cuerpo y al menos cinco comisiones clave. Apunta a cooptar las que, cree, son las presas más fáciles, los legisladores que responden a gobernadores con mayores problemas fiscales. Es el caso de Corrientes ?María Areta, que responde al gobernador Arturo Colombi, votó las últimas leyes con el oficialismo? y de Tierra del Fuego.

El kirchnerismo tiene ahora en la mira a diputados radicales de Catamarca, donde gobierna Eduardo Brizuela del Moral, de la UCR, y a los que responden al mandatario electo de Corrientes, Ricardo Colombi.

Algunos peronistas críticos del Gobierno también podrían ceder por las necesidades de sus provincias. Entre ellos está el cordobés Jorge Montoya ?se le sumaría el recién llegado Francisco Fortuna?; los salteños Alfredo Olmedo y Walter Wayar ?ex vicegobernador de Juan Carlos Romero? y los pampeanos María Regazzoli y Roberto Robledo.

La estrategia oficial busca además doblegar a la centroizquierda y al Movimiento Popular Neuquino, además de otros aliados habituales.

Sumará a ellos al recién llegado Martín Sabbatella, de Nuevo Encuentro, nuevo aliado de Cristina Kirchner, que se incorporó al sector socialista afín al Gobierno.

Las diputadas de Libres del Sur, Victoria Donda y Cecilia Marchán, apoyarán a quien le garantice la titularidad de la Comisión de Derechos Humanos. El kirchnerismo y la oposición se las ofrecieron.

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