Kirchner multiplica rechazos en la política porteña.

Ibarra rechazó ser cabeza de lista; ya se habían negado Telerman, Filmus y González García.
El kirchnerismo sigue sin encontrarle la vuelta a su pelea electoral en la Capital. No tiene un candidato firme, Néstor Kirchner decidió que no conduciría cotidianamente a su espacio y los desencuentros internos se multiplican todos los días. En el medio, el ex presidente cosecha rechazos como quizá nunca le ocurrió en toda su carrera política.

El último cachetazo lo dio Aníbal Ibarra ayer, después de que Carlos Heller le propuso una lista de unidad. Según esa estrategia, Ibarra sería el candidato a diputado nacional y Heller, el primer postulante a legislador... con el kirchnerismo detrás. El jefe del banco Credicoop aseguró que Kirchner había dado el ok, pero Ibarra lo fulminó. El ex jefe de gobierno no quiere saber nada con Kirchner.

Por diferentes motivos, Jorge Telerman, Daniel Filmus y Ginés González García ya habían rechazado la candidatura K, mientas que Bielsa no demostró un gran entusiasmo. Ahora, a la lista se sumó oficialmente Ibarra.

Con ese panorama, el kirchnerismo porteño se debate entre dos vertientes: la peronista, que es una variable ultrakirchnerista, y la progresista, más amplia. Varios son los nombres que se midieron en encuestas: Ibarra, González García, Heller, Bielsa, Amado Boudou, Juan Cabandié, Gabriela Cerruti, Telerman, Filmus, Héctor Timerman.

Pero Telerman e Ibarra no se sienten kirchneristas, Filmus aclaró que por ética prefiere cumplir su mandato en el Senado y González García indicó que le parecía poco serio dejar la embajada en Chile al año y medio de haber asumido.

Como las mediciones no favorecen al kirchnerismo, un grupo propuso unificar a todo el sector bajo el paraguas del progresismo. Nada de ultrakirchnerismo, sería la idea. Ese es el sector que insiste con Ibarra. Intentan convencer al ex jefe de gobierno con un discurso progresista.

"La Capital no vota al peronismo. La campaña no necesariamente tiene que ser Kirchner sí o Kirchner no. Podemos hablar de valores y de convicciones políticas. Si no lo hacemos, va a crecer la derecha", sostuvo uno de los dirigentes que trabaja para la unidad. El tema del "crecimiento de la derecha", en este caso, no resulta abstracto: el kirchnerismo teme que una buena elección del macrismo catapulte a Mauricio Macri a una firme candidatura presidencial para 2011.

Pero Ibarra no quiere acordar con la Casa Rosada. "No hay ninguna posibilidad de que sea el candidato de Kirchner", juró. Ibarra será postulante. Puede ir solo o estar acompañado por sectores afines al kirchnerismo, siempre y cuando éstos no hagan un culto a Kirchner. Su objetivo es posicionarse para competir por la Jefatura de Gobierno en 2011 y, de paso, arrastrar votos para la elección legislativa local, donde quiere armar un bloque propio más fiel que el que lo destituyó en 2006.

Promueven la unidad detrás de la candidatura de Ibarra Alberto Fernández, Filmus, Gabriel Fuks y Cerruti.

Filmus organizó, el lunes pasado, una reunión en su despacho. Asistieron alrededor de 20 dirigentes, incluidos algunos intelectuales de Carta Abierta. El senador pelea con Alberto Fernández para convertirse en el interlocutor del espacio kirchnerista en las negociaciones con Ibarra, si es que éstas avanzan.

Los "ultras"

A la candidatura del ex jefe de gobierno se oponen Bielsa, Cabandié, Juan Pablo Schiavi (cercano a Julio De Vido), Matías Barroetaveña y Claudio Heredia (segundo de Carlos Zannini). Estos rechazan que el kirchnerismo deba casi ocultarse y operan a favor de un candidato que se reconozca bien cercano a Kirchner. "No importa si sacamos menos votos. Somos parte de un proyecto nacional y no lo tenemos que esconder", dijo uno de ellos a La Nacion. Hubo varias reuniones y una carta firmada por los mencionados y varios más. En este caso, los nombres sugeridos fueron Bielsa y Boudou.

Una tercera vía aún no dio de baja la postulación de Jorge Telerman. El ex jefe porteño pretendía ser legislador local, pero el escenario se modificó y ahora analiza presentarse como candidato a diputado nacional. Quiere rearmar el peronismo, pero rechaza a Kirchner. A Telerman lo apuntalan Víctor Santa María y Juan Manuel Olmos, con el sindicato de encargados de edificios (Suterh). También algunos socialistas y ex ARI, como el legislador Alejandro Rabinovich.

Kirchneristas porteños afirman que en toda esta discusión intervino Cristina Kirchner. Opinó, ante su marido, que la campaña porteña influiría en el conurbano Norte. "Hay que elegir el mejor candidato, sea quien sea, para que no repercuta mal en la provincia. No podemos perder votos en el conurbano", le habría dicho.

Una campaña "nacionalizada" en un distrito poco afín al kirchnerismo, como lo es la Capital, sería el peor escenario, según esa descripción. No por una derrota en la ciudad, que a los Kirchner les preocupa menos, sino por la influencia que esto pudiera tener sobre la provincia, donde el matrimonio presidencial decidió jugar su proyecto político. Por todo esto hay revuelo en un kirchnerismo porteño que no encuentra candidatos.

Las variantes

* El progresismo: Filmus, Alberto Fernández, Cerruti y Fuks quieren unificar listas detrás de una figura progresista. La idea es no hablar de Kirchner, sino de ideología. El candidato ahí era Ibarra.

* El ultrakirchnerismo: Bielsa, Cabandié, Barroetaveña, Heredia y Schiavi promueven un candidato que defienda las políticas de los Kirchner. Los nombres posibles allí son Bielsa y Boudou.

* La tercera vía: un sector del peronismo porteño quiere a Telerman de candidato. La idea es discutir el gobierno de Macri y no el gobierno nacional. Lo apoyan Santa María y Olmos.

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