Kirchner modifica su estrategia por la unión del PJ disidente.

Analiza ser candidato a diputado por la provincia de Buenos Aires; lo decidirá en agosto.
Con el nuevo escenario de alianzas electorales en la provincia de Buenos Aires, el ex presidente y jefe del PJ, Néstor Kichner, comenzó a analizar de nuevo con su entorno político la posibilidad de encabezar la lista de candidatos a diputados del PJ-Frente para la Victoria en el distrito bonaerense en las elecciones legislativas de octubre.

Sin embargo, las indefiniciones continuarán hasta agosto, el plazo que se tomará Kirchner para decidir la estrategia.

Así lo confirmaron a LA NACION diversas fuentes del gabinete de la presidenta Cristina Kirchner y del núcleo duro de dirigentes partidarios que rodean al líder.

Hasta hace un mes, el ex presidente tenía decidido no participar de los comicios de octubre y, en cambio, fogoneaba la candidatura de Sergio Massa, jefe de Gabinete, número puesto por su buena imagen en las encuestas. Sin embargo, en los últimos días se mostró dispuesto a reconsiderarlo.

¿Qué cambió en el escenario para que el ex presidente evaluara al menos la posibilidad de ser candidato? En la semana que pasó, se lanzó el frente electoral entre el jefe del gobierno porteño, Mauricio Macri, y los diputados peronistas antikirchneristas Francisco de Narváez y Felipe Solá, una coalición peronista disidente que cuenta con el asesoramiento del ex presidente Eduardo Duhalde, máximo adversario de Kirchner en el PJ:

"Con ese nuevo panorama, puede ser que vaya como candidato, pero aún no hay nada definido. Todo dependerá de la evolución de esa alianza peronista disidente en las encuestas y quien la encabece como candidato", aseguró en estas horas un experimentado operador político de la Casa Rosada. De todos modos, desde Olivos se estirará lo máximo posible el plazo para definir la candidatura de Kirchner y la composición de la lista de postulantes del PJ. La fecha tope es agosto.

"Hasta entonces se mantendrá la incógnita, aparecerán y desaparecerán candidatos", señaló a LA NACION un funcionario de Balcarce 50.

El liderazgo del peronismo

Lo que parece estar en juego ahora, entre tantas cosas que se dirimirán en las elecciones de octubre, es una disputa por el liderazgo del peronismo. No sólo en el distrito bonaerense, sino a nivel nacional. Se trataría así de una suerte de elección interna abierta por el liderazgo del PJ. Una derrota de Kirchner frente al peronismo disidente o a manos de la concertación entre la Coalición Cívica, la UCR y el socialismo podría acelerar el recambio en la jefatura del peronismo. Y además debilitaría aún más al gobierno de Cristina Kirchner.

"Kirchner necesita ganarle a Duhalde y de manera clara", confió ayer a LA NACION una fuente del peronismo bonaerense.

Se barajan en Olivos diversos escenarios. En un "plan A", Kirchner podría encabezar la lista, secundado por Massa; la ministra de Salud, Graciela Ocaña, iría como tercera para cumplir con el cupo femenino, y el secretario general de la gobernación bonaerense, José Scioli, iría en cuarto lugar. Se trata del hermano del gobernador bonaerense, Daniel Scioli, cuyo apellido también se buscará para atraer votos.

El "plan B": Massa a la cabeza de la nómina, secundado por Alicia Kirchner, José Scioli, Ocaña y el recaudador Santiago Montoya. El apellido de Kirchner quedaría personificado en la hermana del ex presidente y ministra de Desarrollo Social. En un "plan C" liderarían la lista Alicia Kirchner y José Scioli, primero y segundo. Se buscaría así aprovechar el arrastre de sus apellidos.

En el peronismo bonaerense, no obstante, hay quienes consideran que Solá y De Narváez no son una amenaza real para el kirchnerismo en el mayor distrito del país. Por ese motivo la definición se hará esperar hasta que se sepa quién encabezará la lista peronista disidente y cómo medirá en las encuestas.

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