Los Kirchner mandarían a Fellner si se presenta Gerardo Morales en Jujuy

La prensa porteña descuenta que el candidato a diputado nacional del PJ jujeño será impuesto por la Casa Rosada y que el presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, Eduardo Fellner, será la figura que "bajarán" si se presenta el jefe de la Unión Cívica Radical, Gerardo Morales.
También se asegura que la estrategia de las listas testimoniales no se aplicaría en Jujuy con el gobernador Barrionuevo.

El diario La Nación anticipó que "en Jujuy, el kirchnerismo no pondría al actual gobernador en la lista. Allí podría competir Eduardo Fellner, ex gobernador y presidente de la Cámara de Diputados". El matutino porteño interpreta que Fellner, que tiene dos años más de mandato "no tiene motivo aparente para competir que no sea ganarle al jefe de la UCR, Gerardo Morales".

Página 12, por su parte, analizó que "otro de los lugares donde el oficialismo no duda de que obtendrá una victoria pero que puede ser escenario de jugadas grandilocuentes es Jujuy. Es que si el presidente de la UCR, el senador Gerardo Morales, decide ser candidato a diputado para reforzar las chances de la alianza entre el radicalismo y la Coalición Cívica, el kirchnerismo sacaría a la cancha al ex gobernador y actual presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Fellner".

Mirando los números de la elección del año 2007, está claro que a Fellner no le haría ninguna gracia tener que abandonar su suave poltrona de la Cámara Baja para venir a competir en una provincia donde el conflicto es moneda de todos los días, tanto en el ámbito estatal como en el privado. El primero, aunque en tregua hasta mayo, exige recomposiciones salariales acorde al costo de la vida y el segundo, políticas para el desarrollo que se hacen esperar desde hace varios años.

No es casual que en el discurso pronunciado por el gobernador Barrionuevo en la Legislatura, con motivo de la apertura de las sesiones ordinarias, las palabras más enfatizadas hayan sido "aguda crisis", "caída de la recaudación", "flagelo del cimbronazo mundial", por mencionar sólo algunas. Confesó el gobernador que "se agudizan nuestros problemas estructurales como la hipertrofia de una economía estado dependiente que obstruye el desarrollo sostenido".

Los observadores advierten en consecuencia que sería muy difícil que Fellner pudiera cruzar las encrespadas aguas de la política jujeña sin verse salpicado por la mala imagen del gobierno y los innumerables focos de descontento social que se esparcen por toda la geografía provincial.

En este escenario y mirando las cifras de la última elección, aparece como muy dudoso que el ex gobernador esté en condiciones de alzarse con un triunfo. Una cosa es poder pasearse por el supermercado como un ciudadano más y otra explicarle a la gente que él no tiene ninguna responsabilidad en el actual descalabro de Jujuy y por otro lado, que pide al electorado cuatro años de mandato como diputado nacional, cuando todavía no terminó el recibido en el 2007.

Otro dato de la realidad es que, de darse la situación que Fellner fuera obligado por los Kirchner a bajar para pelear con el radical Gerardo Morales, es que el senador, a pesar de su relativo debilitamiento a raíz del ascenso de Cobos, es una figura de primer orden en la constelación política nacional, con una gran exposición pública, mucho mayor que la que puede ostentar el presidente de la Cámara Baja.

Y algo más: La conflagración no será solamente entre Fellner y Morales. El ingeniero Carlos Daniel Snopek, con el Frente Primero Jujuy que se hizo con 80.000 votos en una campaña de 50 días y sin medios de prensa, peleará su reelección. Es una figura en ascenso y una pesadilla para justicialistas y radicales por igual. La virulencia que utilizan los voceros de estos partidos para hablar de Snopek, son de por sí un indicador de que las mediciones de imagen que muestran al ingeniero en una cómoda ubicación, tiene base en datos reales y no son una mera estrategia de campaña.

Como no ha pasado nunca desde el regreso de la democracia, la elección legislativa en un insignificante distrito electoral de la Argentina, tiene atentas a las cúpulas de los principales partidos del país. Una paradoja si se miran al mismo tiempo las encuestas realizadas en Jujuy, que hablan de un altísimo nivel de decepción y resignación respecto de todo lo que sucede en la provincia.

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