Kirchner, indeciso ante dos cabildos piqueteros

Por: Ezequiel Rudman

Néstor Kirchner ya recibió la invitación para asistir este domingo al cabildo abierto de las organizaciones sociales y políticas que apoyan el proyecto de Néstor y Cristina de

Kirchner, sponsoreado en el miniestadio de Ferro por el ala peronista de los piqueteros Emilio Pérsico y Edgardo Depetri. El problema para el ex presidente es que el mismo día, otro piquetero oficialista, Luis D'Elía montará su propio cabildo abierto en Plaza Miserere, desafiando la convocatoria de Pérsico y Depetri.

La presencia de Kirchner en Ferro, para conmemorar el 57º aniversario del paso a la inmortalidad de Eva Duarte de Perón, estaba confirmada hasta que D'Elía decidió no sumarse al acto del Movimiento Evita de Pérsico y el Frente Transversal de Depetri. El líder de la Federación Tierra y Vivienda (FTV) viene experimentando un paulatino alejamiento del aparato piquetero oficialista para jugar como líbero, todavía dentro del kirchnerismo. Por eso, tras la derrota electoral del 28 de junio, Kirchner no quiere desairar a ningún sector de los movimientos sociales, ni siquiera a los intendentes bonaerenses, a quienes justifica en la intimidad de Olivos pese a su traición: «No hay rencores con los muchachos, ellos hicieron su juego y está bien. Yo me expuse solo al corte de boleta».

Si Kirchner concurre este domingo a las 16 a Ferro, junto a Pérsico, Depetri, Rafael Bielsa; el jefe de bloque en la Cámara de Diputados, Agustín Rossi; el intendente de José C. Paz, Mario Ishii, la Agrupación Martín Fierro, y el titular de la Comisión de Presupuesto y Hacienda, Gustavo Marconato, entre otros, dejará plantado a D'Elía en Plaza Miserere, precipitando una fractura expuesta de sus movimientos sociales. ¿Por qué son tan importantes ahora los piqueteros para el ex presidente? Abandonado por los barones del conurbano, que jugaron a dos puntas entre la boleta kirchnerista y la de Unión-PRO de Francisco de Narváez, ahora Kirchner diseña un Frente para la Victoria como socio estratégico y autónomo del PJ.

Esquema

De acuerdo con la visión de Kirchner, en 2011 el Partido Justicialista de Daniel Scioli necesitará de un aliado estratégico para que el candidato del oficialismo no sufra el estigma de Carlos Menem en 2003: caer derrotado en una segunda vuelta electoral. Ese kirchnerismo de base, con los movimientos sociales como principal columna vertebral, deberían sumarle por lo menos 5 puntos adicionales al 32% que el Gobierno obtuvo el 28 de junio pasado, en su peor momento político desde que el matrimonio llegó al poder.

En ese esquema, el ex presidente no puede darse el lujo de perder el apoyo de D'Elía ni de Pérsico. Por eso dictó una amnistía generalizada a todos sus enemigos. «En 2005 Chiche Duhalde tenía el monopolio del PJ y Cristina le ganó por afuera. Con voto peronista, pero también con voto kirchnerista», explican los exégetas del ex presidente, quien sueña con la resurrección de la transversalidad.

Con el eje del peronismo díscolo Santa Fe-Córdoba-Entre Ríos desvanecido, Kirchner aspira a controlar como sujeto tácito el PJ vía Daniel Scioli y Jorge Capitanich para ponerle el cuerpo a un «partido kirchnerista» autónomo.

El próximo domingo, el ex presidente podría aprovechar para realizar su segunda aparición pública tras la derrota electoral junto al Movimiento Evita de Pérsico, quien también ocupa un cargo en el Consejo Nacional del PJ, y el Frente Transversal de Depetri. D'Elía, que escapa a todo lo que huela a «pejotismo», decidió montar acto aparte. «Esta es una convocatoria a la militancia de todos los sectores, a la militancia nacional, popular, revolucionaria que ha acompañada fuertemente a los Kirchner en el cambio, que hoy necesita hablar, necesita reorganizarse, necesita ser escuchada, necesita replantear caminos, necesita encontrar ámbitos de organización», explicó el piquetero del FpV. Ahora Kirchner deberá ele-gir a qué cabildo abierto concurre.

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