Kirchner hace política en las sombra para ser "un soldado" de Cristina

Kirchner hace política en las sombra para ser "un soldado" de Cristina
El ex presidente recibe en Olivos a dirigentes del PJ, con el afán de reconstruir su liderazgo.
Alejado de la escena pública, Néstor Kirchner no ha dejado de hacer política. Todo lo contrario. En el mes que transcurrió desde la derrota electoral del 28 de junio se reunió con gobernadores, intendentes, legisladores y militantes K con dos únicas obsesiones: reconstruir poder para asegurarle la gobernabilidad a Cristina y comenzar la búsqueda de un candidato propio para 2011.

"Estoy muy tranquilo, descansando y jugando al ping pong", responde, jocoso, a quienes lo llaman a Olivos para conocer su estado de ánimo. En realidad, el único ping pong que practica es el de la conversación cara a cara buscando que no se escape de su mesa ninguna pelotita.

La lista de los que pasaron por la quinta presidencial incluye, entre otros, a los gobernadores Daniel Scioli (Buenos Aires), Jorge Capitanich (Chaco) y José Alperovich (Tucumán) y los intendentes Julio César Pereyra (Florencio Varela), Mario Ishii (José C. Paz), Baldomero "Cacho" Alvarez (Avellaneda), Juan José Mussi (Berazategui) y Raúl Othacehé (Merlo).

Con cada uno atiende su juego. Capitanich y Alperovich son los gobernadores de mayor confianza para mantenerse al tanto de las demandas de los caciques peronistas del interior.

Las visitas de Scioli son hoy más para informar de sus movimientos y necesidades que para recibir instrucciones.

"Cacho" Alvarez quiso asegurarse de que contará con dinero adicional de la Nación antes de jurar mañana como ministro de desarrollo social provincial.

Ishii, con el fervor propio de un converso, le avisó que dedicará los próximos dos años a recorrer la provincia como abanderado de una línea ultra K del PJ que lanzará esta semana.

A todos ellos, Kirchner les aseguró que asumirá en diciembre como diputado. "Seré un soldado raso en defensa del proyecto y de Cristina", le dijo al diputado Agustín Rossi en una cena que compartieron en Olivos en la que le informó que no aspira a ningún cargo institucional ni de bloque.

Hasta entonces, aspira a mantener el bajo perfil, con el que también excursiona fuera de Olivos. Hace unas semanas hizo una sorpresiva escala en Puerto Madryn para apuntalar al intendente local, un rival del gobernador en la interna chubutense. Kirchner se mofa de las aspiraciones presidenciales de Mario Das Neves ("No va a haber otro presidente patagónico en los próximos 400 años", repite), pero le parece que "se pasó de rosca" con sus últimas críticas. Por las dudas, hace tiempo que su íntimo, Rudy Ulloa, inició operaciones en las sombras en Chubut.

Junto a Rudy también regresó este lunes y martes a Río Gallegos después de mucho tiempo. Ya sin chalet propio, se alojó en el Hotel Patagonia y mantuvo reuniones privadas en las que no faltaron sus viejos amigos Osvaldo "Bochi" San Felice y Francisco "Batata" Mansilla. La orden fue aflojar la tensión, al menos por ahora, con el gobernador Daniel Peralta.

De hecho, la tropa kirchnerista se encargó de garantizar que la legislatura santacruceña pudiera sesionar este viernes y se aprobara el endeudamiento que la Provincia necesitaba como el agua para pagar los sueldos. Dejó correr el rumor de que los Kirchner vuelven a la gobernación en 2011, pero en Gallegos se leyó más como una arenga para amalgamar fuerzas que una voluntad real. Su obsesión sigue siendo el poder nacional.

"Cobos, Reutemann y Macri quedaron posicionados para 2011 pero ninguno de ellos será nuestro candidato. Tenemos dos años para armarlo", repite ante oídos confiables. Por supuesto que no descarta la reelección de Cristina ni su propio regreso. Aunque hoy, Scioli y Capitanich aparecen como las principales alternativas. Y si no, habrá que pensar en algún tapado. "Pero nosotros vamos a jugar fuerte en 2011", insiste, intentando ahuyentar los fantasmas de quienes se apuran a dar por muerto al kirchnerismo.

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