Los Kirchner se guardan otras cartas de negociación

Los Kirchner se guardan otras cartas de negociación
Si les faltaran votos, podrían rever el plazo de venta de los medios
En el apuro de aprobar la ley de radiodifusión, el gobierno de Cristina Kirchner modificó ayer en forma tenue la composición de la autoridad de aplicación y la revisión bienal de las licencias, sin resignar el núcleo duro del texto. Pero la Casa Rosada guardaría alguno de sus aspectos como carta de negociación si en el Senado se topara con menos consenso que en la Cámara de Diputados.

"El gran fantasma del Gobierno es que la ley de radiodifusión se transforme en un fracaso en el Senado como la 125", confió a La Nacion una fuente oficial. Se refería al recordado rechazo en la Cámara alta de las retenciones móviles al agro el 17 de julio de 2008, que desató una grave crisis política. Dentro del Gobierno descuentan que un fracaso en esta ley podría dejar al oficialismo con una mayor debilidad.

¿Cuál es el "núcleo duro" que el Gobierno no resignó aún? Se trata de la desconcentración compulsiva de los medios audiovisuales, que serán obligadas a vender licencias, radios y señales de TV por cable en el plazo de un año y sin poder invocar los derechos adquiridos.

"Si en el Senado no tenemos número suficiente, algo se debería negociar", confiaban ayer en Balcarce 50.

Se sabe que la desconcentración de los medios audiovisuales es un objetivo irrenunciable de Cristina Kirchner y del ex presidente Néstor Kirchner. El texto dispone que un mismo dueño no podrá explotar televisión por cable y aire en forma simultánea ni podrá tener más de 24 licencias de cable en el país, 10 licencias de radiodifusión a nivel nacional y tendrá límites precisos por área. Pero este esquema, al parecer, podría instrumentarse en un año, como dice el texto actual, o en un tiempo mayor, si no hubiera número suficiente para aprobar la ley.

Cuestión de tiempo

"Si faltan votos en el Senado, o en Diputados, la desconcentración podría ser menos compulsiva, porque con el texto actual se afectan derechos adquiridos y habrá millonarios juicios contra el Estado", admitió una fuente que negocia el proyecto en Diputados. El artículo 152, que fija el plazo de un año para que los medios vendan sus licencias remanentes sin invocar derechos adquiridos, estuvo a punto de ser modificado en Diputados, pero quedó intacto porque no se necesitó cambiar para obtener más votos en las comisiones.

El fantasma de una crisis política de un rechazo a la ley podría inducir a cambios hoy no previstos.

La diputada kirchnerista Silvia Vázquez (Concertación) fue una de las que propuso tres años de plazo. Y que quienes exploten canales de aire puedan tener cable siempre que se limite la posición del cable al 35% en el área local.

El sector que lidera Vázquez había impulsado la exclusión del ingreso de las telefónicas en el mercado de la TV por cable. "La supresión de las telefónicas aventó cualquier duda sobre la transparencia y abre las puertas a un debate más sincero y amplio", dijo un destacado dirigente kirchnerista a La Nacion.

Pero si el Gobierno consiguiera el número necesario para sacar la ley en el Senado, la Presidenta y Kirchner dejarían el texto como está, añadieron las fuentes.

Por eso, por ahora, el Gobierno sólo resignó artículos para conformar a los bloques de izquierda de la Cámara de Diputados que ofrecían su apoyo a cambio de esas reformas: la exclusión de las telefónicas, la modificación de la composición del órgano de aplicación de la norma y el método de revisión cada dos años de las licencias, que ahora lo hará el Congreso.

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