Kirchner está enfurecido con Scioli

Todavía sangra por la herida. Rossi admitió en privado la irascibilidad del ex presidente. Los intendentes están que trinan por la condena
Néstor Kirchner todavía sangra por la herida.

–Scioli está muerto, es el responsable de nuestro resultado –blandió esta semana ante unos pocos testigos privilegiados.

Agustín Rossi, un legislador abocado a la defensa cerril del modelo, admitió en privado la irascibilidad del ex presidente. "Todavía está buscando a los culpables de la derrota", dijo de su jefe, al que todavía observa huérfano de autocrítica.

Los intendentes del conurbano, aquellos a los que el ex presidente se aferró y comprometió en las listas testimoniales, están que trinan. Kirchner los condenó con aquel discurso de la vieja política y para que no quedaran dudas los tildó de traidores.

Scioli cayó en la volteada. Por eso cree que es momento de desmarcarse aunque sin mostrar fisuras en público. La convocatoria al campo y la renovación que pergeña para su gabinete son las señales más evidentes de su distanciamiento.

Como parte del tratamiento de chapa y pintura dará salida al interventor de Lotería y Casinos bonaerense, Luis Alberto "Chiche" Peluso, acorralado por la Justicia. Y probablemente deje en Baldomero "Cacho" Álvarez el Ministerio de Desarrollo Social que hoy maneja Daniel Arroyo. Así, el intendente de Avellaneda haría punta entre tantos otros "traidores" que se incorporarán a la gestión provincial.

Juan José Mussi, jefe comunal de Berazategui, no tardó en gastar elogios a cuenta. Dijo que todos los intendentes del distrito se encolumnarán detrás del gobernador. En Olivos divisan allí la mano contumaz de Eduardo Duhalde.

El cacique bonaerense inició una ronda de contactos con referentes del PJ de la que Scioli no fue ajeno. Es improbable que el gobernador lo admita ya que el corte con Kirchner sería terminal y no parece saludable faltando más de dos años de mandato.

Florencio Randazzo ofició esta semana de puente de plata. Ante el jefe de Gabinete sciolista, Alberto Pérez, el ministro del Interior reconoció que es algo pobre la lectura de la traición de los intendentes pero no dejó de observar con aprehensión los movimientos de Duhalde.

El lomense no va a claudicar hasta lograr el cetro del PJ provincial y entiende por éste el control del congreso partidario. Desde allí considera que podrá digitar el candidato presidencial de 2011. ¿Apoyará a Reutemann o a Scioli? Lo está madurando. Su mujer, Chiche, desempolvó estos días elogios para el Lole, a quien venía cuestionando por sus posturas dubitativas.

Esa apreciación se explica en lo que Duhalde sostiene puertas adentro: que hoy existen únicamente dos presidenciables: el senador santafesino y Julio Cobos. ¿Y Mauricio Macri? Lo pone por ahora en lista de espera. Su prioridad, repite, es lograr un "peronismo unido".

A esta altura todos cuecen habas en el PJ. Alberto Fernández ya articuló encuentros con Scioli y sus pares Juan Manuel Urtubey, de Salta; Jorge Capitanich, de Chaco; y Sergio Urribarri, de Entre Ríos. El ex jefe de Gabinete alienta un polo de poder poskirchnerista y telefónicamente coincidió con Duhalde en la necesidad de rearmar el partido.

¿Tendrán reservado un lugar para Francisco de Narváez? ¿Y para Felipe Solá? El justicialismo suele ofrendar su calor a los ganadores de una contienda, pero con ellos por ahora se muestra esquivo.

Desde el llano, Graciela Ocaña lamenta el derrotero de la transversalidad y trata de aportar al espacio en gestión los jirones que quedaron de ella. Concretamente promueve sumar al intendente de Córdoba, Daniel Giacomino.

Cristina Kirchner le ofreció a la ex ministra que siguiera en el Gobierno, aunque sea en otro cargo, pero La Hormiguita librará su batalla personal contra Hugo Moyano desde una ONG que –asegura– abonará a la transparencia. El titular de la CGT no es un advenedizo y resulta un hueso duro de roer pero Ocaña lo tiene atravesado.

La ex funcionaria habla bien de Scioli y como otros desencantados del kirchnerismo ve con buenos ojos las –por ahora solapadas– aspiraciones a la Casa Rosada del gobernador. El matrimonio presidencial, en cambio, lo puso en penitencia (una vez más y ya van…) y es desde su entorno que activan la versión de una presunta renuncia del mandatario a la titularidad del PJ.

"Sin hacer mucho ruido, Kirchner nos está cascoteando. Pero creemos que es una bronca pasajera, que va a pasar. Igual, con o sin él, el proyecto Scioli 2011 seguirá en marcha", confió a Crítica de la Argentina un conspicuo operador sciolista.

Como parte de esos arrebatos, el santacruceño comenzó a garabatear por estas horas el nombre de José Alperovich como un presidenciable. La lealtad del gobernador de Tucumán ya se tradujo en el nombramiento de su vice, Juan Manzur, como ministro de Salud de la Nación.

La buena disposición que tiene con Alperovich es proporcional a la mala con Mario Das Neves. El gobernador de Chubut no quiere quedar afuera de la mesa de decisión del PJ y busca cotizarse castigando duro al ex presidente. Éste, a su vez, deja que su hijo putativo Rudy Ulloa Igor le responda con enigmáticos carteles callejeros caratulándolo de "come perros".

El recurso es conocido. El año pasado la ciudad apareció con la leyenda "Das Neves: 80 por ciento abogado 100 por ciento pelotudo", a raíz de una confesión del mandatario sobre lo poco que le faltaba para obtener el título.

Fue en Chubut donde Kirchner castigó a los barones del conurbano, pero nada dijo que su Frente para la Victoria se presentó en la provincia de Buenos Aires como Frente Justicialista para la Victoria, precisamente para contener al aparato partidario.

La desazón del ex presidente con los jefes comunales fue descripta con la siguiente figura: "Néstor es como un fumador empedernido al que le decís todo el tiempo que si sigue fumando se le va a desatar un cáncer de pulmón y que recién cuando se le detecta el cáncer admite que va a dejar de fumar", dijo un hombre que lo conoce como pocos.

Kirchner está interpretando nuevamente el papel de víctima. Por el "voto no positivo" de Cobos y el supuesto "ánimo destituyente" del agro ya amagó con dejar el poder y volverse con la Presidenta a El Calafate. Por estas horas hay un murmullo interesado que los vuelve a poner en la puerta de salida. ¿Quién fogoneó la especie? ¿Quién la que poco después consignó el mismo espíritu escapista para el gobernador santacruceño Daniel Peralta?

En Olivos la desconfianza crece y cada vez hay muestras de mayor repliegue. A riesgo de entrar en cortocircuito con el secretario de Medios, Enrique Albistur, el movedizo Alfredo "Corcho" Scoccimarro va ganando protagonismo en las tareas de comunicación. Se trata del número dos del área que ejerce, a la vez, como cancerbero de Kirchner.

Scoccimarro fue quien transmitió los cambios de gabinete. ¿Tendrá algo nuevo para decir sobre Guillermo Moreno? El pasado fin de semana el Gobierno daba por muerto al secretario de Comercio, pero en menos de 24 horas lo rescató y finalmente ayer, a través del ministro de Economía, Amado Boudou, lo confirmó en su cargo.

Hubo otras señales contradictorias, como el anuncio y posterior desmentida del aumento del boleto de colectivo o la negativa y posterior apertura para discutir modificaciones en el esquema de retenciones.

La relación con Scioli no escapa a esas oscilaciones. A menos de un mes de traspasarle la titularidad del PJ en mérito a su lealtad, Kirchner lo incorpora ahora a la lista de traidores.

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