Kirchner, entre invocaciones a Obama y promesas para los jubilados.

Se comparó con el presidente de EE.UU. y dijo que se recuperará el 82 por ciento móvil.
Entre invocaciones a Barack Obama, palos a Mauricio Macri, Francisco De Narváez y Julio Cobos y la sutil promesa de volver al 82 por ciento móvil para los jubilados, Néstor Kirchner hizo ayer su última visita de extrarradio, antes de concentrarse la última semana de campaña en una gira intensiva por el Gran Buenos Aires, donde se juega su suerte.

Su helicóptero aterrizó en la cancha de Villa Dálmine, en Campana, y la comitiva pasó rauda por la puerta de Tenaris Siderca, la metalúrgica del Grupo Techint con el que la relación ya no es lo que era. Pero esta vez Kirchner se cuidó de evitar las críticas al holding de los Rocca, del que depende buena parte de la actividad económica de la ciudad.

En el humilde barrio Lubo, el ex presidente hizo su ya clásica caminata por asfalto fresco en el que repartió besos y abrazos, tomó mates y se metió a cuanta casa y negocio pudo, escoltado por una cuadrilla de tamborileros del gremio de camioneros.

La declaraciones políticas comenzaron en la segunda escala, en el Museo del Automóvil, donde se subió a la réplica del primer automóvil argentino, fabricado por Manuel Iglesias, un vecino de Campana, en 1907. Sobre el asiento de madera, bromeó con Rony Arias, el conductor del programa La Liga, que le prometió votar por él.

El ámbito era propicio para que el ex presidente insistiera en consolidar la industria nacional y avanzar en la construcción de un nuevo auto argentino, una idea que viene repitiendo junto a la Presidenta.

Otra, es la analogía que los Kirchner vienen planteando entre su gestión y la del nuevo presidente estadounidense. "Acá lo que falta no es ni un capitalismo de Estado ni un mercado que actúe solo --explicó Kirchner--. Se necesita un Estado que articule entre lo público y lo privado, como dice Obama en Estados Unidos, que está tomando determinaciones muy parecidas a las nuestras", subrayó.

La última parada fue en un centro de jubilados, donde aprovechó para volver a apuntarle a sus rivales. "Ya escucharon lo que dijeron el señor Macri y el señor De Narváez --los nombró esta vez sin eufemismos--. Lo primero que quieren hacer es volver a privatizar las jubilaciones y armar el negocio de las AFJP".

Y siguió argumentando en beneficio de la administración estatal de las pensiones. "Una señora recién me pedía recuperar el 82 por ciento móvil de las jubilaciones. Sería una vergüenza que lo anunciemos en campaña, pero no tengan dudas que la idea es recuperarlo", anticipó en una extraña vuelta retórica que entusiasmó a los viejitos que lo escuchaban.

El kirchnerismo cree haber descubierto esta semana un filón de campaña favorable en reivindicar las reestatizaciones, en oposición a las reprivatizaciones que propusieron en los últimos días Macri y De Narváez para las jubilaciones, el servicio de aguas corrientes y Aerolíneas Argentinas. Ayer, a la Presidenta y su marido, se sumaron a este discurso una buena cantidad de gobernadores y funcionarios nacionales (Ver pág. 22).

Resfriado y tratando de sortear la gripe, Kirchner habló por la noche en Morón ante la militancia juvenil del PJ, en medio de la carraspera. "Dicen que tienen un plan --aludió a De Narváez-- ¿Saben cuál es? El mismo de la década del 90 que remató el patrimonio nacional", concluyó.

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