Kirchner y Duhalde buscan lo mismo

Por Fernando Laborda

Néstor Kirchner y Eduardo Duhalde poseen algo en común. Ambos tienen idénticos objetivos de mínima y de máxima. El de mínima es su ambición de liderar el PJ y conducir el proceso de sucesión que tendrá lugar en 2011. El de máxima, que hoy suena inalcanzable para cualquiera de los dos, es volver a presidir la Nación.

Ninguno de los dos ex presidentes ostenta un nivel de imagen positiva que pueda ser usado como trampolín hacia el sillón de Rivadavia. Sin embargo, allí están.

Las actitudes de uno y otro encuentran una explicación dentro del universo peronista. En este movimiento es habitual pensar que sin un liderazgo o una candidatura detrás de la cual alinearse la tropa se dispersa inexorablemente.

A fuerza de gritos y del uso de la billetera estatal, Kirchner fue imponiendo su candidatura natural por el oficialismo. Del mismo modo, no resultó casual que Duhalde instalara su postulación presidencial, aun cuando en el fondo ni él crea en ella, tras el ocaso en que cayó Carlos Reutemann luego de su derrota en los comicios santafecinos.

Los movimientos del caudillo de Lomas de Zamora apuntan a juntar a la tropa peronista no kirchnerista. Lo mismo está tratando de hacer Felipe Solá con los diputados no oficialistas del PJ que estarán después del 10 de diciembre. Sin un peronismo no kirchnerista unido en la Cámara baja, será casi imposible el armado de una fuerza interbloques de la oposición para enfrentar exitosamente al bloque K. Esta cuestión fue objeto de un encuentro que mantuvieron recientemente Solá, Mauricio Macri y Francisco de Narváez.

"Duhalde está haciendo lo que De Narváez dice que tiene que hacer Macri", confesó un dirigente del macrismo. Pero Macri, si bien aspira a la presidencia de la Nación, duda. Piensa que es demasiado pronto para lanzar una candidatura a la Casa Rosada. Demasiados dolores de cabeza dice tener en la ciudad de Buenos Aires con un gobierno nacional que traba sus planes y que lo convertiría en el blanco elegido no bien dé su primer paso hacia Balcarce 50.

Duhalde deja trascender su postulación presidencial ante el silencio de Carlos Reutemann. Y De Narváez deja trascender que está convencido de que la ley no lo inhabilita para ser presidente de la Nación pese a su origen colombiano. Ambos buscan lo mismo: evitar que se les disperse la tropa.

Pero mientras los supuestos líderes de la oposición discuten sus respectivas estrategias, la dispersión va teniendo lugar. En las últimas horas, dos diputados abandonaron el bloque Unión Pro para apoyar proyectos del oficialismo. Uno de esos legisladores, Julio Ledesma, había sido reelegido en junio integrando la lista encabezada por De Narváez. Otro milagro del poder de seducción K.

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