Kirchner dividió a la oposición y ganó

El oficialismo logró ahuyentar los fantasmas de la votación de las retenciones al agro y consiguió una holgada mayoría en la Cámara de Diputados para darle media sanción a la reestatización de las jubilaciones privadas.Por Gabriel Ziblat

La principal diferencia residió en que esta vez el frente de partidos opositores quedó fracturado. El socialismo, los ex aristas y varios bloques minoritarios se unieron esta vez al kirchnerismo. La UCR, el PRO y Coalición Cívica se mantuvieron en contra. El peronismo lució menos fragmentado que con la Resolución 125, pese a que Solá volvió a diferenciarse y prepara su salida del bloque.

El momento esperado. El tablero marca los votos afirmativos que colectó el proyecto, y el oficialismo, con Agustín Rossi en el centro, festejó en el recinto.

Fue “un resultado contundente”. En esos términos, como si se tratase de un partido de fútbol, se calificó en la Cámara de Diputados la amplia victoria que obtuvo el oficialismo para darle media sanción al proyecto del Ejecutivo de pasar todas las jubilaciones de las AFJP al Estado. Fue una doble victoria para el kirchnersimo, ya que otra vez consiguió dividir al bloque opositor, algo que no lograba desde hacía tiempo. El marcador lo dejó reflejado: 162 votos afirmativos, 75 negativos.

“Estamos contentos, por el resultado y porque creemos que se ganó el debate en la opinión pública”, expresó el jefe del bloque K, Agustín Rossi, después de las casi 16 horas de sesión. Su mayor logro fue garantizarles a los Kirchner una victoria sin fisuras. Fue en la oposición, en cambio, donde se evidenciaron las mayores grietas, hecho que imposibilitó que se pudiera llegar a repetir un escenario de paridad como el que generó la famosa Resolución 125.

Muchos en la oposición coincidían con la idea de que se estaban realizando dos lecturas, una apelaba a la ideología y la otra a la desconfianza. Esa doble lectura iba aparejada a la mayoría de las encuestas difundidas, que sostenían que gran parte de la sociedad está de acuerdo conceptualmente con que el Estado se haga cargo de las jubilaciones pero que, a su vez, un mismo porcentaje desconfía del uso que el Gobierno le vaya a dar a los fondos. Finalmente, el debate ideológico ganó la pulseada. Así se entiende que la Unión Cívica Radical y el Partido Socialista hayan votado distinto por más que esbozaron los mismos argumentos. “El socialismo fue más coherente que la UCR en sus conceptos. Votar en contra le hubiese significado estar cerca del PRO”, afirmó una legisladora K. Por su parte, la diputada de la Coalición Cívica Patricia Bullrich advirtió que el socialismo “puede ser cómplice” de una administración que maneja los fondos de “manera discrecional”, al no poner “la ideología en tiempo histórico”.

En la votación en particular, en tanto, fue donde sí pudo acordar la oposición. En el artículo 11, y tras una propuesta de Claudio Lozano de que la ANSES sea un organismo público no estatal, toda la oposición se encolumnó. Pero no prosperó: ese punto se aprobó por 133 votos contra 78, con siete abstenciones. Ahí hubo más díscolos del Frente para la Victoria, además del grupo de Felipe Solá, que votaron en contra o se abstuvieron: el santafesino Jorge Obeid y dos comprovincianos suyos, entre otros.

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Debate sin debate. Diputados de la oposición acusaron al oficialismo de “vaciar el Congreso”. Argumentaban que durante casi toda la sesión las bancas oficialistas estaban prácticamente vacías y que no habían permitido el ingreso de público a las gradas. “Ni siquiera oficialistas. Se ve que quisieron evitar todo tipo de discusión o debate”, sostuvo uno de ellos. Desde el oficialismo, lógicamente, negaron que se haya tratado de una estrategia y apuntaron que la falta de diputados se podía deber al “cansancio”.

Los discursos de cierre de los bloques dejaron en evidencia que los principales bandos de la oposición estaban hablando de una cosa mientras el oficialismo hablaba de otra. “No estamos discutiendo qué sistema previsional queremos, sino cómo hacemos para llevarnos rápido la caja”, aseguró el líder macrista, Federico Pinedo. “Desde mi ideología, digo que estamos defendiendo los intereses de los trabajadores y los jubilados argentinos”, finalizó. El titular del bloque de la Coalición Cívica, Adrián Pérez, siguió en la misma línea. “Lo importante es cuál es el objetivo sincero del Gobierno. Y a mí no me quedan dudas de que es la necesidad imperiosa de fondos. No se está discutiendo el sistema previsional, porque no se está discutiendo. Esto es un atropello”, argumentó. El radical Oscar Aguad afirmó que el Gobierno está aplicando “el Plan D” para conseguir fondos. “Primero tuvieron el plan de las retenciones, después el pago al Banco Mundial, después el de los holdouts y ahora van por el ahorro de los trabajadores”, explicó. “Las leyes sin consensos duran los que duran las mayorías circunstanciales, salvo en este país, donde un mismo partido primero hace una cosa y después todo lo contrario”, disparó el radical con el peronismo como destinatario.

Rossi, como era de prever, hizo oídos sordos a las acusaciones de la oposición. En cambio, en su intervención prefirió hacer referencia a los beneficios de la decisión tomada por el Gobierno kirchnerista. “Es una medida estructural, y estamos dando vuelta una página de la historia”, aseveró. “Abordamos los niveles de consenso en la medida en que pudimos. Tenemos la conciencia tranquila”, concluyó, con la certeza de que la votación final le iba a permitir dormir en paz. Dos minutos después, ya estaba festejando.

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