Kirchner dijo que asumirá y que es "absurdo pensar" que Cristina renuncie

Kirchner dijo que asumirá y que es "absurdo pensar" que Cristina renuncie
Con tono conciliador, afirmó que las "candidaturas testimoniales" son "una conceptualización mediática" y dio a entender que Scioli podría renunciar al gobierno bonaerense para ir al Congreso. Los dardos los dirigió al campo, el PJ disidente y la prensa.
La estrategia es clara: nada de agresiones e incluso las críticas, a diferencia de otras épocas, se formulan en un tono contundentemente conciliador.

El ex presidente Néstor Kirchner dio hoy su primera entrevista como candidato a diputado y dejó, más allá de la confirmación de ese tono amigable y respetuoso, por lo menos tres conceptos de peso en el marco de la campaña. Dijo que es "absurdo pensar" que su esposa, la presidenta Cristina Fernández, pueda renunciar ante una derrota electoral del oficialismo. Se comprometió a asumir la banca para la que él se está postulando en junio. Y, al cuestionar el mote de "candidaturas testimoniales" como "una conceptualización mediática", dio a entender que "en su momento" analizarán si Daniel Scioli "va a asumir" en el Congreso, para lo cual debería renunciar a la gobernación bonaerense.

El ex presidente habló con el "negro" Oscar González Oro en radio 10 en una entrevista de más de 40 minutos en la que más de una vez el diálogo afable pasó a las bromas y humoradas. Siempre evitando el tono irritado y en párrafos cortos, Kirchner habló de la oposición, la crisis internacional, sus aliados de ayer y hoy, el vicepresidente Julio Cobos y el PJ disidente, el campo y la prensa, a que les dedicó dardos más puntiagudos estuvieron.

"La mayor oposición (al Gobierno) es una oposición mediática, cierta prensa, y lo digo con todo respeto. Pero lamentablemente hay algunos medios que en vez de ser independientes están ideologizados", sostuvo el primer candidato a diputado nacional por el bonaerense Frente Justicialista de la Victoria.

El ex mandatario dijo, además, que tiene "muchos amigos" en el campo y una "gran tranquilidad de conciencia" con respecto a cómo obró el Gobierno con ese sector, a cuyos dirigentes acusó de hacer "más política que defensa de los intereses" de los productores.

Del PJ disidente dijo que "es un invento", que "la gente sabe que hay un solo" peronismo y que "puede haber algún confundido en la lista" que encabezan Francisco De Narváez y Felipe Solá. Cuando le preguntaron nombre por nombre de la oposición, se quedó callado cuando le mencionaron a Mauricio Macri y Elisa Carrió, y de De Narváez se limitó a señalar que "hace tres años que es diputado". De su mentor el ex presidente Eduardo Duhalde dijo que "es mucho más conservador" que él y que las diferencias las saldaron en las elecciones legislativas de 2005. Y de Carlos Reutemann, que se tienen "mutuo respeto", aunque tengan "diferentes conceptos con respecto al campo".

Sobre Cobos aseguró que no quería hablar para no generar "desequilibrios institucionales". "Lo que pasó, sucedió", agregó, tras lo cual dijo que ahora "juzgará la historia", coincidiendo con aquel "que la historia me juzgue" que pronunció el vicepresidente después de su voto "no positivo".

Aunque dijo que "las cosas del 2011 hay que discutirlas en 2011", Kirchner se refirió tangencialmente a las elecciones presidenciales que se celebrarán en dos años. Primero, para elogiar a algunos de sus cuasi incondicionales, como los gobernadores de Chubut, Mario Das Neves; Salta, Juan Manuel Urtubey; y Chaco, Jorge Capitanich. Y después, para insistir en que después de que él gobernara "en el infierno" y hoy el país atreviese "el purgatorio", aspira que "al que le toque en 2011 pueda dar el despegue definitivo".

Con respecto al vínculo con Uruguay, volvió a decir que está en contra del cortes de ruta pero que "las protestas son legítimas en el sentido del contenido" porque Montevideo "violó el tratado del río Uruguay". También dijo que está "muy agradecido" al presidente de Venezuela, Hugo Chávez, "porque ha ayudado mucho a la Argentina". Y relativizó que el país deba mirar como ejemplos a Brasil y Chile porque, sostuvo, "hay que ver cómo están estructuradas" sus sociedades.

Con comentarios sobre Racing, menciones al episodio de inseguridad que vivió hace poco su hija Florencia y un discurso lleno de frases conciliadoras (como "apuntamos a confluir, aún en la diferencia" o "no me gusta descalificar"), Kirchner también aprovechó para insistir con que, cuando asumió, le tocó vivir "la Plaza (de Mayo) más triste de la historia" y llamar a que "no hay que volver nunca más al 2001, al corralito, al enfrentamiento entre argentinos".

Comentá la nota