Kirchner cosecha más herramientas para disciplinar a las empresas

El Gobierno aprovecha que los empresarios se dividen como la oposición partidaria para ajustar los controles. Servicios públicos, el sector más afectado. Guerra a Papel Prensa.
El Gobierno recargó sus tintas contra las empresas y prepara nuevas formas de disciplinamiento para las compañías que se atrevan a pedir subas de tarifas o marcos regulatorios que van en contra de su modelo. La decisión está tomada y la avanzada K se produce en momentos en que se conoce que los balances de las empresas concesionarias de servicios públicos muestras magros resultados y la división de los empresarios para formar un frente común aumenta.

El desplazamiento de Eduardo Hecker al frente de la Comisión Nacional de Valores (CNV) y su reemplazo por el vice de la misma entidad, Alejandro Vanoli, inició esta semana la apertura de un nuevo frente de conflicto que pone en la mira de la presidenta Cristina Kirchner y su marido a una vieja joya del Grupo Clarín, Papel Prensa.

Fuentes de la empresa aseguraron que fue la propia directora por parte del Estado en la compañía, Beatriz Paglieri, ex interventora del INDEC, quien les comunicó a los ejecutivos de la firma la renuncia de Hecker, horas antes de que se hiciera pública. La comunicación venía a cuento de que Paglieri acompañó en los días anteriores visitas de inspectores de la CNV, entidad que nunca había desembarcado en la única productora de papel para diarios del país que es propiedad en partes iguales de Clarín y La Nación, mientras que tiene como socio minoritario al Estado.

Hipótesis alimentadas por el propio oficialismo sostienen que a la vieja joya de Clarín la quieren agredir por donde sea. Los flancos por los que se analiza atacarla son dos: por un lado, una causa por contaminación contra su planta industrial en San Pedro, y por el otro, un intento por cuestionar el origen de la sociedad entre el Estado y los dos diarios, gestada durante la última dictadura. Como Papel Prensa cotiza en Bolsa, la CNV será una herramienta más en esa puja (ver aparte).

Pero la de Papel Prensa es sólo una de las batallas que se están proponiendo desde el gabinete económico K. En este momento, las presiones de los funcionarios oficialistas afectan las operaciones de firmas como Telecom, Metrogas, Autopistas del Sol, Transportadora de Gas del Norte (TGN) y también Metrovías.

En la lista de empresas en pie de guerra se destacan más que nada las concesionarias de servicios públicos, luego de años de congelamiento de tarifas.

TGN, la empresa transportadora de Gas de Techint, está en la lista negra del Gobierno desde que en diciembre del año pasado se declaró en default. El pago que decidió cesar la empresa energética era menor, y el ministro de Planificación, Julio De Vido, lo interpretó como un desafío a la política de tarifas del kirchnerismo. Desde entonces, la firma fue intervenida.

Problemas similares encuentra el Gobierno con otras empresas concesionarias, sector que en su conjunto reportó pérdidas en lo que va del año por $ 142 millones, según un informe al que accedió PERFIL

Los balances son datos y mensajes al mismo tiempo. "La contabilidad no es una ciencia exacta, las empresas pueden inflar sus ganancias o pérdidas para dar a entender algo", explicó a este diario un experto del mercado bursátil.

Ahora la CNV parece ser la ajustada herramienta que tiene el Gobierno para continuar con el disciplinamiento de los empresarios.

"Mire, algunos dicen que no hay que tener una política de gobierno, sino de Estado. Lo cierto es que en los 90 no había ninguna de las dos. Ahora tenemos política del Gobierno. Alguna vez llegaremos a tener una política de Estado", explicó un funcionario kirchnerista a este medio, intentando explicar las razones del recambio en la CNV.

Las condiciones en que los K recargan su política no pueden ser mejores: como la oposición partidaria, los empresarios se muestran dividios y hasta sus figuras más importante se resignan a tomar lugares y posturas en sus entidades, tal como ocurre en la Asociaicón de Empresarios Argentinos.

Las concesionarias perdieron $ 142 millones

Según se desprende de un informe del Instituto Argentino del Mercado de Capitales al que PERFIL accedió en forma exclusiva, las empresas concesionarias de servicios públicos perdieron en lo que va del año $ 142 millones. La cifra representa una caída interanual del 148 por ciento.

Seis de las diez concesionarias que cotizan en Bolsa informaron pérdidas, y las más afectadas son, precisamente, las que protagonizan roces con el Gobierno. Autopistas del Sol presentó pérdidas por $ 185 millones en lo que va de 2009, y ya anunció que el 23 de noviembre entrará en cesación de pagos, a lo que Antonio Pronsato, interventor del Enargas, prometió "responder con dureza". Metrogas, por su parte, muestra pérdidas por más de $ 38 millones, y es otra que provocó al Gobierno anunciando que buscará refinanciar su deuda. Las pérdidas de la intervenida TGN, superan los $ 58 millones. "Las empresas se recuperan de la crisis, salvo las que dependen de tarifas", explico Cristian Reos, de Allaria Ledesma

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