Kirchner, Cobos, Macri y Michetti

Por: Ricardo Kirschbaum

Kirchner ha iniciado el asedio a la ciudadela de Julio Cobos. El objetivo es forzar al vicepresidente a abandonar el cargo. Ya no se ocultan ni las formas de la conspiración. Todo se hace a la luz pública. La columna de Eduardo van der Kooy trae nuevos detalles de esta ofensiva y las razones políticas de Kirchner para conducir al oficialismo, aunque la Presidenta sugiera a veces, en su papel de docente todoterreno, otra dirección a la que propone su marido.

El ex presidente ha apelado al caso de Chacho Alvarez para sugerirle a Cobos que no puede seguir siendo vicepresidente y líder opositor al mismo tiempo. No fue el caso de Chacho, que se fue del Gobierno denunciando un caso de corrupción flagrante. Y se fue porque la administración que integraba estaba comprometida hasta las manos.

Si el oficialismo de la Casa Rosada está tensando la cuerda para polarizar con la oposición, en la Ciudad la relación de Macri con Gabriela Michetti parece haber atravesado una tormenta por el compromiso concreto del jefe de Gobierno con el kirchnerismo alrededor de las ganancias que da el juego. En esa transa intervinieron las primeras espadas de Macri, sus asesores de mayor confianza y habían conseguido un acuerdo que se habría derrumbado con algunas palabras de Michetti: si se votaba el acuerdo, ella estaba dispuesta a dejar el gobierno.

Fue poco después de que la Iglesia saliera a golpear la extensión del juego en la Provincia y en la Capital. Ya se sabe la relación que tiene el cardenal Bergoglio con Michetti. Además, la vicejefa fue zarandeada por la interna despiadada que se ha desatado dentro del PRO, en la que la propuesta de "nueva política" es una mueca irónica. Michetti se plantó y Macri tuvo que dar marcha atrás en una semana que dejó un rédito magro para la calidad institucional.

Comentá la nota