Kirchner busca venganza en Córdoba.

Kirchner busca venganza en Córdoba.
Amenaza con intervenir el PJ cordobés porque el gobernador impulsa como candidato al defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, uno de los mayores enemigos de la Casa Rosada. La maniobra favorece a la oposición.
Volvió a romperse la relación entre el presidente del PJ, Néstor Kirchner, y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, cercano a los dirigentes rurales provinciales. La decisión del mandatario cordobés de impulsar la candidatura a senador del actual defensor del Pueblo, Eduardo Mondino, enfureció a la Quinta de Olivos. Mondino, que aún no cerró su postulación con Schiaretti, es uno de los denunciantes más persistentes al que el Gobierno sufre en Tribunales. Es por eso que Kirchner mandó a Córdoba a armar la oposición a Schiaretti a dos de sus funcionarios más duros: el secretario de Planificación Federal, Julio De Vido, y el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, trabajan en la provincia mediterránea para que Schiaretti pierda las elecciones, según confirmaron a Crítica de la Argentina fuentes del Gabinete.

Jaime, karateca cinturón negro, amante de la buena vida, es cordobés pero no tiene poder de fuego electoral, ya que se inmoló siendo la cara de los proyectos más controvertidos del Gobierno, como el tren bala. Pero sí tiene, igual que De Vido, la capacidad de daño suficiente para trabajar las resoluciones administrativas que necesita Schiaretti para gestionar. El ministro de Planificación Federal, por ejemplo, beneficia al intendente de la capital cordobesa, Daniel Giacomino, con jugosos fondos para obra pública.

Jaime, por su parte, conoce la política cordobesa y se transformó en un operador territorial anti-Schiaretti: armó para el próximo 15 de abril un acto en el teatro Orfeo, de la ciudad de Córdoba, donde el principal orador será Néstor Kirchner. Según los organizadores, también estará presente el principal aliado político y económico de Jaime, el titular de la CGT, Hugo Moyano. De Vido se encarga de convocar y garantizar la presencia de los intendentes provinciales.

Esta intromisión K en su distrito enfureció a Schiaretti, admitieron fuentes de su entorno. Su ministro de Gobierno, Carlos Caserio, le hizo ayer de vocero informal. Anunció que el PJ provincial es autónomo del nacional: "No va a participar de ningún acto que no organice, venga quien viniere y esté quien estuviere", se enojó, en obvia alusión al acto de Jaime y Kirchner.

Schiaretti intentará resistir la embestida de la Quinta de Olivos, que incluso amenaza con una posible intervención del partido.

En una provincia de marcado perfil agropecuario, el gobernador considera que hacer campaña junto a los Kirchner es demasiado perjudicial Jaime visitó ayer la capital cordobesa y bajó línea anticampo: "Estamos ante una elección del modelo de inclusión contra uno de la oligarquía a la que sólo le interesa dividir los mayores recursos entre pocos".

Es por esas diferencias que Schiaretti piensa en Mondino como candidato a senador: el hombre se cansó de impulsar investigaciones judiciales contra la Rosada. Incluso denunció en varias ocasiones al propio Jaime. Lo acusó, entre otras cosas, de repartir millonarios subsidios al transporte que terminan quedando en la nada: "No hay política de transporte: la única que tienen es tener una gran caja para repartir subsidios", repite. Mondino también acusó a Jaime –el funcionario más denunciado en la Justicia, con una treintena de causas en trámite–, por su supuesta falta de control en la política comercial de Aerolíneas Argentinas antes de que sea privatizada.

Mondino, por ahora, no terminó de arreglar su candidatura a senador por el PJ. Puso condiciones: una es que su lista sea antikirchnerista. Por las dudas, también inició conversaciones con Elisa Carrió. Schiaretti también incorporaría como candidata a Olga Riutort, la ex esposa del ex gobernador José de la Sota, también opositora.

Kirchner, a través de Jaime, armaría una lista paralela que podría estar encabezada por la diputada Patricia Vaca Narvaja.

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