Kirchner atacó a los "sectores concentrados", defendió el modelo frente a la crisis y el fin de las AFJP

En un enérgico discurso ante "líderes progresistas" reunidos en Chile, el ex presidente embistió contra "los promotores del modelo neoliberal" que, aseguró, "llegó a su fin" con la crisis financiera; criticó con dureza a los organismos multilaterales, las calificadoras de riesgo y los medios
Néstor Kirchner aprovechó una reunión con "líderes progresistas" de la región para hacer una nueva defensa del modelo económico y del rumbo del Gobierno en medio de crisis económica global en un extenso discurso en el que desplegó un arsenal de críticas contra los "sectores concentrados de la economía", las calificadoras de riesgo, los medios de comunicación y los defensores de lo que llamó "el pensamiento único neoliberal".

"Tenemos claros enfremtamientos con sectores concentrados económicos que, como no pueden ganar elecciones, juegan al desprestigio acusándonos de corrupción y clientelismo. ¡No nos hagamos cargo de ese discurso. Que nos hagan creer que hay que mantener este sistema injusto de distribución que claramente ha fracasado", exclamó el ex presidente en el inicio de su exposición.

Como suele hacer en cada una de sus apariciones públicas, Kirchner describió la recuperación que vivió el país tras la crisis de 2001 y arremetió contra "las políticas neoliberales" de los 90 y, sin mencionarlo, embistió contra el menemismo.

"Desde 2001 logramos muchísimo. El país se había convertido en uno de los premiados por los centros neoliberales de poder que trataron de todas las formas posibles de convencernos de que habían mas transformado el pais en favor de las minorias", arrancó. Enseguida, contrastó: "O gobernamos para las grandes mayorías o quedamos sujetos a las pequeñas minorías que defienden sus intereses".

Visiblemente molesto, añadió: "Nos tratan de crear el complejo de que no sabemos administrar. ¡Mentira! Administramos mejor que ellos porque estamos comprometidos con un concepto plural de representación".

En este punto de la exposición, Kirchner analizó la crisis económica global. Fue cuando hizo una férrea defensa del modelo económico argentino y lanzó las críticas más furibundas.

"La crisis, más temprano, o más tartde se iba a dar. Era imposible que la plata produzca mas plata. La burbuja acaba de caer. Y no vamos a rendirnos al hecho consumado de que la crisis financiera nos condena a sufrir el mismo ciclo recesivo que afecta a las potencias del mundo", arrancó.

Frente a este panorama, defendió los lineamientos económicos del kirchnerismo. "¿Qué estamos haciendo nosotros frente a todo esto? Consolidar los superavit comercial y fiscal y trabajar para garantizar la actividad y el empleo", enumeró. El intento de diferenciación no se detuvo allí: "Frente a la recesión por la caída del sistema financiero, tenemos que tener proyectos neokeynesianos que potencien el trabajo".

En este punto, atacó a las calificadoras de riesgo y consultoras internacionales. "Si les hubiéramos hecho caso, estaríamos detrás de las montañas. Si nos hubieran podido poner 75.000 puntos de riesgo país lo hubieran hecho", arremetió.

Y continuó: "Ahora, esas mismas consultoras que decían que el Estado no debía actuar con las empreas, hablan de la necesidad de que el Estado proteja el sistema financiero, pero lo hacen para proteger sus intereses".

El ex presidente planteó entonces que, crisis económica mediante, el mundo enfrenta "nuevos tiempos" y se preguntó: "¿Cuál es ese sistema financiero que era tan importante? ¿Dónde estaban las consultoras cuando había que pronosticarla? ¿A quién estafaban los sectores neoliberales? ¿A quiénes saquearon con esta crisis en la que los más poderosos van a salir más beneficiados burlando a ciudadanos comunes? Este modelo se derrumba como un barco de papel".

No obstante, enseguida admitió su "esperanza" de que Barack Obama "sea un gran presidente" y se mostró preocupado por el tiempo de transición hasta que el demócrata asuma el poder en los Estados Unidos, el 20 de enero próximo.

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