Kirchner atacó a empresarios y exigió que apoyen el modelo

Kirchner atacó a empresarios y exigió que apoyen el modelo
Acusó a Techint de repartir ganancias y no pagar deudas a sus trabajadores; la empresa lo desmintió
El ex presidente y candidato a diputado bonaerense Néstor Kirchner aprovechó ayer un fervoroso acto en su honor que le organizó la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), en Avellaneda, para cuestionar a los industriales argentinos y, en especial, al grupo Techint. Fue su primera réplica en público a las quejas empresariales por la tibia respuesta del Gobierno ante las nacionalizaciones de Hugo Chávez en Venezuela, que afectaron precisamente intereses de Techint.

"Hay crisis para no pagarles los 27 millones de dólares que le debe Siderar a sus trabajadores, pero no hay crisis para que la empresa retire 6 millones de rentabilidad", dijo Kirchner sobre la siderúrgica que integra el holding Techint.

Además, sostuvo que se necesitan "industriales que quieran a la Patria" y les reclamó a los empresarios "compromiso con el modelo". Ante la ovación de 2000 delegados metalúrgicos reunidos en el centro deportivo de Racing Club, en Avellaneda, enfatizó: "Si tienen que ganar un pesito menos, que lo hagan. No se puede perder un solo puesto de trabajo".

Los dichos de Kirchner provocaron una rápida respuesta de Siderar: "La asamblea ordinaria [de la empresa] decidió el 15 de abril no distribuir dividendos", expresa un comunicado difundido dos horas después del discurso de Kirchner.

Semanas atrás, la presidenta Cristina Kirchner había atacado también al grupo Techint por no depositar en la Argentina el primer tramo de US$ 400 millones que recibió de Venezuela por la estatización de Sidor, el año pasado.

Sin olvidar que la UOM reclama desde hace largo tiempo ante las cámaras empresariales un aumento de 1800 pesos de suma fija, la llegada de Kirchner al primer acto que le organizó un sindicato desde que es candidato estuvo precedida por una bulliciosa consigna. A las 11.40, la gente coreó de pie y con banderitas en sus manos: "¡Queremos aumento!".

Kirchner no se hizo rogar y se solidarizó con el reclamo: "La paritaria [que discute la UOM con Techint, entre otras empresas] dejó de ser una palabra prohibida y los trabajadores deben pedir lo que creen necesario".

En ese momento expresó: "Necesitamos a empresarios que quieran a la patria y a sus trabajadores y que se comprometan fuertemente con este modelo".

También embistió contra la oposición: "Algunos quieren volver al modelo neoliberal y nosotros queremos que se articulen lo privado y lo público". Fue una forma ambigua de descartar una política estatista como la que aplica Chávez.

El ministro del Interior, Florencio Randazzo, lo ratificó después a LA NACION: "Es absurdo pensar que nacionalizaremos todo, como quieren hacer creer. Lo que sí pretendemos es que los empresarios cumplan con sus compromisos y sus inversiones".

En la Casa Rosada comentaban luego que Kirchner no puede soportar la sensación de que los empresarios "se le animan". Y por eso está dispuesto a "pelear" y a hacer uso de todos los resortes del poder. El jefe del PJ no acepta que el sector privado interprete que su margen de acción entró en una etapa declinante.

En ese contexto se inscriben las medidas de prohibir la distribución de dividendos a Edesur y la colocación de síndicos de la Sigen en las empresas que tienen acciones de la Anses.

Una voz en el teléfono

La visita de ayer a Avellaneda se gestó cuando Caló invitó telefónicamente, una semana atrás, a que Kirchner lo acompañara al acto en Racing. Aunque resultó una casualidad, un 4 de junio de 1946 fue la fecha en que Perón asumió por primera vez como presidente, algo que Kirchner destacó en su discurso.

Juan Belén, segundo de Moyano en la CGT, juró que fue una casualidad que el acto se hiciera en el gimnasio de Racing, el club de fútbol del cual Kirchner es hincha. Pero el candidato no se privó de un gusto: cuando llegó en helicóptero hizo que el aparato descendiera en la cancha, donde practicaba el plantel profesional.

Al bajar, saludó al director técnico, Ricardo Caruso Lombardi, y a los jugadores del plantel.

Ya en el discurso, enfervorizado, criticó al ex ministro de Economía Domingo Cavallo. Como era abucheado por la multitud, el candidato alentó a sus seguidores: "Más fuerte", dijo. Citó que Cavallo le hablaba de que "cuando se llenara el vaso [y pidió uno como ejemplo] llegaría el momento de distribuir", pero reflexionó: "Si el Estado no está cuando el vaso se llena, se lo toman para no distribuir".

Acompañaron a Kirchner en el estrado el gobernador Daniel Scioli, los ministros Randazzo y Carlos Tomada (Trabajo), y el titular de la SIDE, Héctor Icazuriaga.

Antes de que hablara Scioli, Caló había prometido que su gremio "respaldará a la presidenta Cristina Kirchner hasta las últimas consecuencias". Luego, el gobernador dijo que este gobierno fue el que más empleo creó y enfatizó: "Contra los que nos vienen a contar cuentitos, ésta es la fuerza de los hechos".

Después de los discursos, la algarabía se remató con un símbolo que tuvo sabor a desafío: se escuchó la marcha peronista cantada por Hugo del Carril, en contra de los deseos de su hijo, que, como definió, no considera que Kirchner sea peronista.

Dos plasmas, la promesa a Racing

* En la línea que creó el entrenador Ricardo Caruso Lombardi para estimular al plantel, Néstor Kirchner les prometió ayer a los jugadores de su amado Racing Club regalarles "dos televisores plasma de 42 pulgadas" si le ganan a Boca Juniors en la próxima fecha del torneo Clausura.

De Vido habló del caso Edesur

* El ministro de Planificación, Julio De Vido, intentó ayer bajarle el tono a la disputa con Edesur, luego de la medida oficial que le prohibió distribuir sus dividendos. "No está roto el diálogo. Somos la autoridad de aplicación del contrato y lo estamos haciendo cumplir a rajatabla", dijo De Vido.

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