Kirchner archiva el plan de ser candidato en 2009

Por José Ignacio Lladós

La estrategia diseñada por Néstor Kirchner para frenar una pelea prematura por las postulaciones electorales del año próximo llega a su fin. La posibilidad de que él sea el candidato oficialista en la provincia de Buenos Aires fue desterrada esta semana.

"Yo no voy a ser candidato. Hay otros dirigentes jóvenes que han crecido mucho en la provincia en los últimos tiempos", confió el jefe del PJ en varias de las reuniones políticas que mantuvo días pasados, según confiaron tres de sus interlocutores a LA NACION. Los "dirigentes jóvenes que crecieron mucho" son, principalmente, el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y el ministro del Interior, Florencio Randazzo, interpretaron las fuentes.

El ex presidente tuvo una semana agitada no sólo por la crisis económica, sino también porque debió definir los integrantes de la lista oficialista para las elecciones en el PJ bonaerense y porque decidió tomar personalmente la conducción del kirchnerismo en la Capital.

En este contexto de definiciones, lo más relevante resultó la confirmación de que él no será candidato a diputado. La idea de un operativo clamor que pidiera por él, alentada hasta por el gobernador Daniel Scioli, tenía un único sentido: evitar una interna feroz dentro de su espacio político. Kirchner lo confesó esta semana en algunas reuniones.

La interna se lanzará ahora, tras el armado de la lista kirchnerista para el PJ provincial. Allí, Kirchner se apoyó sobre los históricos caciques del conurbano y dejó fuera del consejo provincial a los "nuevos intendentes", como Darío Díaz Pérez (Lanús), Darío Giustozzi (Almirante Brown) y Fernando Gray (Esteban Echeverría). También castigó al sindicalista Gerónimo Venegas, a quien descartó por la postura crítica que tuvo durante el conflicto con el campo.

El PJ bonaerense será conducido por Alberto Balestrini y tendrá entre sus consejeros a los ministros Aníbal Fernández (Justicia) y Randazzo, y a barones del conurbano como Mario Ishii (José C. Paz), Hugo Curto (Tres de Febrero), Raúl Otacehé (Merlo), Alberto Descalzo (Ituzaingó), Baldomero Alvarez (Avellaneda) y Juan José Mussi (Berazategui). Kirchner también seleccionó al senador José Pampuro y al jefe de Gabinete de Scioli, Alberto Pérez, uno de los pocos que encarnan la renovación. El diputado nacional Jorge Landau será el previsible apoderado.

El plan porteño

Mientras definía la lista provincial, Kirchner decidió que él conducirá su proyecto político en la Capital. El ex presidente recibió en Olivos al sindicalista Víctor Santa María y al funcionario Juan Pablo Schiavi, ex ministro de Jorge Telerman y muy cercano a Julio De vido. La presencia de Schiavi implica al mismo tiempo algún grado de influencia de De Vido en la Capital y un acercamiento de Telerman a Kirchner.

El ex presidente ya había recibido, cuatro semanas antes, a Daniel Filmus, Carlos Heller y Juan Cabandié, y se había reencontrado con Alberto Fernández. "Dejen de lado el internismo y trabajen por la unidad. Incluyan a todos, desde Telerman y Rafael Bielsa hasta Filmus, Heller y Ginés [González García]. Tengan especialmente en cuenta a Cabandié, que tiene mucho futuro, y sepan que para mí el límite es Aníbal Ibarra", sintetizó Kirchner. Su enojo con el ex jefe de gobierno se potenció tras las críticas de Ibarra durante el conflicto con el campo.

También pidió "más oposición" a Mauricio Macri. "Los noto un poco livianitos", cuestionó.

Kirchner definió a Alberto Fernández como su "amigo", pero lo excluyó de la conducción del espacio. "Tuvimos aciertos y errores juntos, pero hoy están todos en las mismas condiciones", aclaró.

Sus interlocutores se sorprendieron por una autocrítica: "Fue una estrategia equivocada ir separados con Telerman en la última elección. A veces los temas personales nos hacen cometer errores". Se refería a las diferencias entre Alberto Fernández y Telerman.

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